INFORME CRÍTICO-LITERARIO COMPARATIVO DE POSIBLE PLAGIO

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OBRAS: El túnel del tiempo de María Eugenia Garay

Karumbita la patriota de Nelson Aguilera

FUNDAMENTOS TEÓRICOS

Este informe es puramente técnico. Atenderá a conceptos literarios concretos y no se

ajusta a las definiciones legislativas de los países ni de las instituciones a las que pueda afectar

cualquier asunto literario.

Por esta razón, nos centramos en aspectos concretos comparativos para definir si

entre las dos obras citadas existen suficientes concomitancias como para considerar que una

de ellas ha plagiado a la obra.

Concepto de plagio

Según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, plagiar está definido

como “Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias”. En el ámbito del derecho

de la propiedad intelectual se suele entender que “una persona comete plagio cuando copia o

imita algo que no le pertenece haciéndose pasar por el autor de ello. En el caso de documentos

escritos, por ejemplo, se comete plagio al no citar la fuente original de la información

incluyendo la idea, párrafo o frase dentro del documento sin comillas o sin indicar

explícitamente su origen”.

En el ámbito estrictamente literario, Serafín Estébanez Calderón ajusta el concepto a la

definición de la Real Academia de la Lengua en su Diccionario de Términos Literarios (Madrid,

Editorial Alianza, 1996).

Por esta razón, entendemos que para considerar la existencia de plagio debemos

sujetarnos a dos acciones por parte del *plagiador:

1) Copia o imitación de una obra o parte de ella sin citar la autoría.

2) Literalidad de las ideas copiadas sin citar la fuente original.

2

El concepto metafórico de fuente literaria se aplica a aquel texto que sirve de

inspiración o modelo a otro posterior. Esto permite que exista una tradición literaria y que el

tema de los celos, por ejemplo sea recurrente a lo largo de la historia universal.

Casi la totalidad de las obras de la literatura universal han bebido en distintas fuentes,

literarias o no. Incluso se produce la interacción entre diversas artes, antiguamente la pintura y

la escritura y hoy en día el cine y la literatura, por ejemplo. Un argumento puede ser el mismo

en una ópera como en una novela, como ocurre con La dama de las camelias de Alejandro

Dumas, cuyo argumento es también el de la ópera La Traviata de Verdi, u Orfeo, que desde

tiempos inmemoriales ha ocupado la mitología clásica, la Metamorfosis de Ovidio, siguió por la

literatura medieval, renacentista y hasta nuestros días, con obras de Jean Cocteau o Rilke, a su

vez que ya en el siglo XVII, el músico Monteverdi le dedicó una ópera, a la que siguieron otras

de Gluck o la parodia de Jacques Offenbach.

Esta alimentación mutua de argumentos entre artes, géneros y obras es un concepto

distinto al de plagio, puesto que, además de la dificultad existente para definir argumentos

que forman parte del acervo común o de una tradición culta o popular, ha sido habitual en la

creación de autor sin que hubiese en ningún momento ánimo de copia. En este caso, habrá

que tener en cuenta que la consideración de una obra como fuente literaria en el plano crítico,

nada tiene que ver con el concepto de plagio.

Por otro lado, es reconocida la existencia del dictatum en la literatura. Así, era

frecuente en la Edad Media. El anónimo Libro de Alexandre, pieza clave de la literatura

española del Mester de Clerecía, tiene su inspiración y contiene párrafos íntegros del

Aleixandreis de Gautier de Chatillon, escrito dos siglos antes. Sin embargo, una obra estaba

escrita en romance y otra en latín. ¿Se puede considerar plagio o, como indica el mismo autor

anónimo de la obra española, la existencia del dictatum reconocido eliminaba cualquier

pertinencia autorial?

Ocurre lo mismo en los Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo un siglo

antes. Están inspirados en las veintiocho historias contenidas en el manuscrito Thott 128 de la

Biblioteca Real de Copenhague. Incluso las quince primeras historias son las mismas. Pero

Gonzalo de Berceo no dudó en reconocer que “seguía un relato previo”, aun sin citar la fuente.

El mismo arcipreste de Hita, glosa en su Libro de Buen Amor el Ars Amatoria de Ovidio.

¿Es la glosa un plagio? Y no digamos el tema de la honra a lo largo de la comedia clásica

española, o la historia de El Cid contada en el teatro francés de Racine.

¿Existe plagio en estos casos? No parece poderse considerar a pesar de ser los mismos

temas, muchos de ellos en circulación entre oyentes y lectores. Por ello, el concepto de plagio

debe diferenciarse técnicamente de la coincidencia temática, estructural o de la afinidad de

proyectos literarios.

Por otro lado, en el caso de las obras que utilizan datos históricos, sólo existirá plagio si

realmente se aporta algún descubrimiento histórico por un autor, no por el simple hecho de

utilizar datos que figuran en otros manuales y obras anteriores.

Existencia de plagio.

Para que exista plagio debe haber una voluntad previa de un autor para copia a otro, lo

cual se traduce en varias cuestiones:

1) Duplicidad argumental.

2) Igualdad argumental. No se considera la similitud argumental como elemento

constitutivo de plagio: sólo la igualdad.

3) Copia y reproducción de fragmentos de manera exacta o parcial.

4) Voluntad de plagio. No se puede considerar plagio la cita indirecta dado que entre

las lecturas numerosas de un autor puede existir alguna frase que haya quedado

en su memoria y que puede ser susceptible de reproducción en un momento dado

sin voluntariedad.

Sin estas tres circunstancias, es imposible considerar la existencia de plagio.

Por ello, no se puede considerar plagio a cualquier obra que contenga un argumento

semejante a otro o un motivo temático común. Tendrán que existir una voluntad firme de

copia y que en ningún momento se cite esa fuente.

No entraremos en consideraciones legales, como los posibles permisos de un autor a

otro, puesto que eso atañe a la legislación de cada país o sus sociedades de gestión de

derechos de autor.

POSIBLE PLAGIO ENTRE LAS OBRAS CITADAS

Se me solicita por una de las partes interesadas que emita un informe técnico,

puramente de analista literario, acerca de un posible plagio entre dos obras. Teniendo en

cuenta mi amistad hacia ambos autores implicados, y en virtud de mi condición de Doctor en

Literatura Hispánica y mi trayectoria profesional, así como mi condición de miembro de la

junta directiva de la Asociación Española de Críticos Literarios, me siento capacitado para

evaluar la solicitud de que D. NELSON AGUILERA me formuló, dado que también me considero

amigo de DÑA. MARÍA EUGENIA GARAY, la otra parte implicada, por lo cual, carezco de posible

parcialidad por relación personal decantada hacia una u otra persona.

Una vez leídas las obras, mi conclusión es la siguiente:

1) La obra de María Eugenia Garay se editó en 2005 mientras que la de Nelson

Aguilera en 2010. La posibilidad de plagio se constriñe a la obra de Nelson

Aguilera.

2) Ambas presentan un motivo temático común: el viaje en el tiempo. Sin embargo,

este motivo no es nuevo en la literatura. Existió en la literatura desde tiempos

ancestrales, incluso en las leyendas persas y árabes que dieron lugar a conocidos

cuentos como los de El Conde Lucanor del infante Juan Manuel.

Ya en la literatura moderna, cuando hablamos de viajes en el tiempo, el nombre de

Herbert George Wells es el primero que nos viene a la cabeza por la obra

homónima publicada en 1895. Desde entonces, el tema se ha sucedido.

Sin embargo, en 1887 se editó en España una obra anterior a la de Wells con el

mismo tema: El anacronópete de Enrique Gaspar y Grimbau (se puede consultar en

la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes).

Ante ello ¿Wells plagió a Gaspar y Grimbau? Pregunta de fácil respuesta: imposible

puesto que no se conocieron personalmente ni el autor inglés leyó la obra del

español.

¿Y qué decimos de Un yanqui en la corte del rey Arturo de Mark Twain?

Por ello, este tema es archiconocido en el mundo literario por lo que considerar

plagio temático a la utilización del mismo no es factible técnicamente hablando.

3) En el ámbito de la literatura infantil, el tema de niños viajando a través del tiempo

ha sido muy tratado, incluso utilizado para rememorar la historia de un país o de la

propia humanidad con un objetivo incluso didáctico (enseñar la historia nacional).

Hasta la reina blanca de Alicia en el país de los espejos de Lewis Carrol saltaba del

pasado al futuro.

Sería interminable un inventario de obras con este tema. Por centrarnos en el

ámbito americano, era un tema recurrente de las obras del escritor infantil

brasileño José Monteiro Lobato. En el ámbito del español, el cubajo Yoss escribió

Los pecios y los náufragos en el año 2000, un viaje del presente al siglo XXIV.

Fijémonos en si es recurrente, que en mundo del libro infantil actual en serie,

donde se incluyen aventuras de un personaje famoso, sigue siendo un argumento

manido. Ahí está la edición en 2006 de la aventura del ratón detective Gerónimo

Stilton, libros de fama internacional y ventas masivas, titulado Viaje en el tiempo.

4) El argumento de la obra de María Eugenia Garay es el siguiente: la imaginación de

unos niños les permite vivir un viaje en el tiempo. Atraviesan hasta el mundo

fantástico de La Atlántida, y finalmente en la historia paraguaya, para llegar

primero a la revuelta de los Comuneros, en el siglo XVIII, y en los sucesos de la

revolución del 14 de mayo de 1811. El repaso a la historia paraguaya es

sumamente minucioso y existe un proceso didáctico dado como fin de la obra el de

dar a conocer a los jóvenes la historia paraguaya de la independencia.

5) El argumento de Nelson Aguilera es el siguiente: narra las aventuras de la tortuga

Karumbita y sus “hermanos”, los niños Manuel y Anahí. Entre los tres han

construido una máquina del tiempo y en una de las tantas pruebas que realizan, la

tortuga viaja al 14 de mayo de 1811, fecha de la revolución de la independencia de

Paraguay. Manuel va tras ella para traerla de regreso pero su “sospechosa”

apariencia y manera de hablar ya referencias objetos de su mundo de 2011,

provocan que lo confundan con un espía de Belgrano. Desde su casa de Loma Pytã,

Anahí intentará hacer funcionar de nuevo la máquina para poder rescatarlos antes

de la revolución.

6) Es obvio el parecido temático. Como también lo era el de las obras de Gaspar y

Grimbau y H. G. Wells. Es obvio que la construcción de una máquina para viajar en

el tiempo es común en todos los casos, dado que era la manera de dar

verosimilitud y cientificismo a la historia ficticia. Pero tengamos presente que

estamos ante un tema recurrente de la historia de la literatura universal, no es

algo inventado por la literatura paraguaya contemporánea. Y no hay similitud de

argumentos dado que unos personajes de ficción, incluso la tortuga, intervienen

en la historia, mientras los de El túnel del tiempo no tienen ese objetivo.

7) Es obvio que un viaje al pasado comporta la inclusión de datos históricos. Sin

embargo, no encontramos datos históricos en ambas obras que aporten sucesos

que no figuren en los manuales de historia del Paraguay, e incluso de historia

sobre la independencia de las repúblicas hispanoamericanas, como, por ejemplo,

los del profesor de Historia de América de la Universidad Nacional de Educación a

Distancia de España, el catedrático D. Carlos Malamud.

8) Datos históricos como la elaboración de una corona con los tres colores de la

bandera paraguaya son suficientemente conocidos. La coincidencia de la aparición

prevalente de Doña Juana María de Lara en ambas novelas es fruto de la ubicación

histórica de los relatos.

9) A pesar de este parecido temático y espacial, no existe ningún parecido

argumental inherente a la historia de ficción. En la novela de María Eugenia Garay,

el viaje por el tiempo es muy amplio y más bien se asemeja a un paseo cronístico

por la historia, donde el abuelo va contando los sucesos. A diferencia de éste

relato, el de Nelson Aguilera ofrece un mayor detenimiento en las peripecias de la

tortuga humanizada y Manuel. En la obra de Garay los seres del presente son

testigos de los sucesos, mientras que en la de Nelson Aguilera, Karumbita y

Manuel participan en los mismos, mientras que Anahí trata de rescatarlos del

pasado con la presencia del ejército y la prensa a causa del invento realizado por

los jóvenes (la máquina del tiempo).

10) La novela de María Eugenia Garay está fundamentada en la narratividad

referencial. La de Nelson Aguilera sitúa por delante la acción de lo puramente

narrativo. Es una diferencia enorme entre ambas obras que impide cualquier

plagio estilístico posible.

11) En ningún momento hemos encontrado líneas copiadas de una obra a otra. No

existen copias ni parecidos de frases ni construcciones sintácticas semejantes,

fundamentales para definir una obra como plagio. No puede existir plagio entre

ambas obras por este motivo.

12) La obra de María Eugenia Garay ofrece una profundidad histórica que no ofrece la

de Nelson Aguilera. En este sentido, Garay atiende a la comprensión de la historia

por los muchachos que viajan por el tiempo, mientras que los niños y la tortuga de

Nelson Aguilera participan de los sucesos pero sin entrar en detalles históricos

excesivos. Más bien es la confrontación entre el pasado y el presente, con sus dos

siglos de diferencia, lo que más interesa al autor, desde luego que muy por encima

de la lección histórica didáctica.

13) Le resulta a Nelson Aguilera más atractiva la confrontación de costumbres de 2011

con respecto a las de dos siglos antes que la indagación histórica penetrante. La

voz del abuelo que conduce la narración en la obra de María Eugenia Garay, nada

tiene que ver con el perspectivismo y polifonía de la de Aguilera.

14) No existe una estructura literaria semejante en las dos obras analizadas. Garay

utiliza la linealidad descriptiva mientras en la de Aguilera hay un cambio espaciotemporal

en tres episodios del relato.

CONCLUSIÓN

En virtud de todo lo expuesto en esta evaluación técnica literaria, no hemos hallado

ningún fragmento copiado ni levemente alterado de la obra de María Eugenia Garay en la

posterior de Nelson Aguilera. No puede existir plagio al no haber ninguna similitud estilística,

estructural y argumental entre ambas obras.

Sí existe un tema común: el viaje en el tiempo hacia el pasado. Pero tampoco es un

tema novedoso en la obra de María Eugenia Garay, ya que pertenece la tradición literaria

universal.

Sí hay un hecho novedoso en la novela de María Eugenia Garay al aplicar ese viaje en el

tiempo a la visita a la historia paraguaya, principal propósito de la autora. Sin embargo, no se

puede entender que la obra de Nelson Aguilera haya invadido el territorio creativo de la de

Garay dado que en ningún momento Aguilera acomete el análisis de la historia paraguaya,

como sí hace Garay, sino que se limita a contar una historia de ficción del presente en conflicto

con el pasado. Pero no puede existir plagio, dado que el único punto de concomitancia es el

respeto de ambas obras al dato histórico real contenido en los libros y manuales de Historia

Concluyamos afirmando que, si alguna voz entiende como plagio la obra de Nelson

Aguilera con respecto a la de María Eugenia Garay, habrá que recordar que la historia de la

literatura paraguaya, por no hablar de la universal, está plagada de plagios, sobre todo su

subgénero histórico. Es normal que distintas obras literarias de tema histórico sobre el

mariscal López y Elisa Lynch repitan motivos y situaciones acaecidas en el pasado. Pero todos

sabemos que no son plagios.

Creo que podemos decir lo mismo de dos obras cuya única semejante es que unos

niños contemplan la jornada víspera de la proclamación de la independencia del Paraguay,

aunque unos, los de El túnel del tiempo, lo hagan como testigos y otros participen en la acción,

los de Karumbita la patriota.

La coincidencia de datos históricos es algo habitual y necesaria cuando una obra

literaria se sitúa en el pasado. Además, son datos que no pertenecen al imaginario de un autor,

sino del pasado histórico nacional y humano. No son objeto de plagio aquellos que no están

expuestos por primera vez en una obra, lo cual no son el caso de las dos que aquí hemos

tratado.

Certificando la veracidad de este informe para uso donde corresponda, en Valencia

(España) a 22 de enero de 2011.

Fdo: José Vicente Peiró Barco

La polifonía enunciativa en Karumbita, la patriota” de Nelson Aguilera y“El túnel del tiempo” de María Eugenia Garay .

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La polifonía enunciativa es la presencia de varias voces que resuenan en la misma enunciación. Este concepto proviene del ruso Mijail Bajtin (1895-1975), crítico literario y filósofo del lenguaje, quien lo aplicó primero, al discurso de la novela y luego, a su concepción dialógica del enunciado: “Toda palabra (enunciados, obras discursivas y literarias) que no sea la mía propia aparece como palabra ajena. Yo vivo en el mundo de los enunciados ajenos…Las complejas relaciones con la palabra ajena en todas las esferas de la cultura y de la praxis llena toda la vida del hombre” (Bajtín, M., Estética de la creación verbal, 1995: 365). Esta concepción dialógica  bajtiniana proviene de la afirmación de que el “yo” es esencialmente social. Por lo tanto,  cuando un sujeto, que también es un sujeto social, produce un texto, ya sea oral o escrito, este texto es justamente el espacio donde se cruzan diversos sistemas; el lingüístico, el semiótico, el socio-histórico y el ideológico.

 El estudio de la intertextualidad de un texto o un discurso, y más específicamente de textos literarios como en este caso,  pasa por un análisis de la polifonía (poli=mucho  fonos=voces) es decir, por un conjunto de voces que el sujeto hablante lo tiene incorporado como ser social y que se hacen presente en su propio discurso. De esta manera, en cualquier texto, aparecen las relaciones dialógicas o polifónicas, pero desde una perspectiva particular, la del sujeto enunciador que contribuye con la selección de sus propios enunciados a un determinado significado. Este significado  muestra también un determinado punto de vista o si se quiere,  una posición “ideológica” o “visión del mundo” de quien habla o escribe. Es así que los enunciados que un hablante o escritor seleccionan,  se establecen en una dimensión histórica-cultural vinculada con las competencias culturales, enciclopédicas y los conocimientos del mundo del “yo social”.

En este mismo sentido, tenemos el concepto de “intertextualidad”. Fue la lingüista y psicoanalista búlgara Julia Kristeva (1941-) quien lo definió por primera vez: “el texto es una permutación de textos, una intertextualidad: en el espacio de un texto varios enunciados, tomados a otros textos, se cruzan y se neutralizan” (Kristeva, Julia, Semiótica 1, 1978:147). Es decir, todo texto o discurso proviene de otros textos, en un texto siempre hay otro texto. Esta intertextualidad incluye tanto los textos literarios como cualquier otro; históricos, culturales, periodísticos, etc. que forman parte de los conocimientos enciclopédicos del emisor. Y aún más, hay estudiosos que afirman que la intertextualidad junto con la coherencia y la intencionalidad comunicativa, es requisito indispensable del fundamento discursivo.

En estas conceptualizaciones teóricas basaremos el análisis de dos obras literarias de producción nacional: “El túnel del tiempo” de María Eugenia Garay desde la Segunda Parte de la obra y “Karumbita, la patriota” de Nelson Aguilera, en su totalidad.

Es evidente, en ambas obras, la polifonía enunciativa. Las dos obras referencian “voces” enmarcadas en lugares comunes: uno de ellos, eje vertebral de la historia narrada, es el viaje a través del túnel del tiempo, isotopía  (iso =igual, topos=lugar, repetición a lo largo del discurso de una serie de enunciados significativos y de construcción gramatical que da la coherencia interna del texto) de ambas novelas que se extiende a lo largo de la obra y que da lugar, por ende, al título de una de ellas.

Recordemos que el tema del viaje a través del tiempo, es un tema recurrente dentro de la literatura, el cine y otras artes. Además, es un tema atractivo y misterioso. El hombre, en toda su historia, anheló no sólo viajar al pasado remoto sino también al futuro. El misterio y el sabor de lo desconocido son atractivos importantes en esta temática (ejemplos: la película Somewhere In Time (1980)  trata sobre eventos que ya pasaron o están a punto de ocurrirle al personaje principal Richard Collier (actuado por Christopher Reeve) y que éste no los puede controlar; dos versiones (filme y novela) de “Harry Potter y el Prisionero de Ázkaban”; Harry y Hermione Granger viajan atrás en el tiempo intentando cambiar la historia. Pero, tal vez uno de los primeros en tomar este tema es Lewis Carroll en “Alicia a través del espejo” (1871) en la historia, la memoria de la Reina funciona en dos direcciones y ella está viviendo a la inversa de su presente). En definitiva, podemos decir que el viaje a través del tiempo fue y es  frecuentemente utilizado en las obras ficcionales y no es arriesgado decir que hay cientos de ellas (obras literarias y fílmicas) que abordan este tema.

Hay dos momentos muy bien logrados en ambas obras referidos a esta temática. En “El túnel del tiempo”, el lector se entera casi al final de la narración, mediante un pie de página, que Rodrigo y Jerónimo nietos del personaje de la historia, llevan el mismo nombre de los hijos del tataranieto real, Ricardo, de Pedro Juan Caballero, lo que produce en el receptor un interesante vaivén entre la ficción y la realidad. El juego creativo en “Karumbita, la patriota” va más allá. El desenlace de la historia sorprende al lector con la presencia de lo onírico: el viaje a través del túnel del tiempo fue solamente un sueño de la protagonista.

Pasemos ahora a la temática alimentada desde la intertextualidad, diríamos, en este caso, con preeminencia de la narración oral, tradicional, familiar, propia tal vez de la literatura infantil: el abuelo o la abuela que narra historias a sus nietos. Esta intertextualidad forma parte de los conocimientos del mundo literario de cualquier lector de cuentos. Los niños ya lo tienen incorporado, pues es el arquetipo de varios relatos infantiles y forma parte de la tradición familiar (recordemos a Roa Bastos, quien ha manifestado en varias entrevistas, la influencia que tuvo en su formación literaria los cuentos que le narraba su madre en su niñez y la lectura de las obras clásicas que su tío paterno, el obispo Hermenegildo Roa, le proporcionaba). Lo interesante de estas dos propuestas literarias es el estilo que seleccionan los autores para incorporar este arquetipo.

María Eugenia Garay lo hace desde la perspectiva de un abuelo, muy ilustrado por cierto, que decide viajar con sus nietos, chicos estudiantes, a través del tiempo (a la Atlántida, el continente sumergido, al Paraguay colonial y a la noche de la independencia nacional; 14 mayo de 1811) para narrarles los acontecimientos históricos que suceden en esas épocas. Nelson Aguilera lo hace desde la preponderancia de la verosimilitud y la doble ficcionalidad; Karumbita, personaje central, viaja al 14 de mayo de 1811, y es allí donde se encuentra con la “abuela” (Juana María de Lara, personaje histórico) y es con ella con quien mantiene el diálogo. La abuela es la narradora de los acontecimientos desde su doble función de protagonista (actante) de la historia y de narradora de los acontecimientos en un juego dinámico de diálogos cortos con la permanente incursión de la voz de Karumbita en una ida y vuelta, al año 2011. Una voz, la de Karumbita,  aparece como discrepante y alucinante para Juana de Lara: dos mundos históricos y culturales en permanente diálogo marcando las diferencias, las evoluciones y los cambios históricos (lo viejo y lo nuevo de Asunción). A esto podemos agregar que el diálogo entre doña Juana María de Lara y Karumbita es totalmente fantástico.

Nos centraremos a continuación en las referencias intertextuales históricas. Es destacable la originalidad en ambas obras en el uso de este recurso. Se manifiesta en ellas una intertextualidad interior de creación literaria muy atrayente. Mientras María Eugenia Garay asume su condición de una conocedora profunda, o lectora asidua de textos históricos puestos en boca de un abuelo a través del recurso de citas directas e indirectas, con un fuerte condimento didáctico y con datos históricos, logra subrayar esos datos con la obligatoria presencia de la bibliografía histórica debidamente referenciadas (Efraím Cardozo, Blas Garay, Julio César Chávez, Hipólito Sánchez Quell, entre otros). Nelson Aguilera manifiesta en su trabajo creativo, un dinamismo en la trama narrativa logrado a través de la recreación de diálogos de los mismos hechos históricos (los acontecimientos de la noche de la independencia del Paraguay) propios del nivel de lengua de un niño y de una abuela con  intencionalidad didáctica manifiesta. Hablaremos de estos dos ejes, a continuación.

Las referencias explícitas, literales o alusivas a textos históricos de variada autoría y procedencia en la obra “El túnel del tiempo”, hacen que la novela se convierta, a partir del juego literario de la intertextualidad, en un sugestivo tratado de historia. Los datos históricos puntuales y hasta algunas anécdotas variadas y novedosas, contribuyen desde el goce de la lectura de un texto literario, al enriquecimiento de los conocimientos históricos de cualquier lector principiante.

En el parlamento del abuelo resuenan las voces de varios historiadores de gran renombre, tanto nacionales como extranjeros. La autora, fiel al estilo seleccionado, -incorporación de citas directas e indirectas (casi saturadas en la trama narrativa)- menciona en abundantes pie de páginas la referencia bibliográfica de su intertextualidad. Con este recurso el lector descubre las innumerables lecturas previas de la autora que apunta a informaciones directas que proporcionan diferentes enunciados históricos anteriores. Este recurso corrobora otra interesante premisa de Julia Kristeva “Todo texto es la absorción o transformación de otro texto”. De esta manera, la narración de María Eugenia Garay se va construyendo como un mosaico heterogéneo de textos, en una práctica semiótica abierta, ambivalente e ilustrativa.

“Karumbita, la patriota” un personaje peculiar (recordemos que es una tortuga) mantiene un diálogo singular con la abuela después de haberse encontrado con ella en la noche del 14 de mayo de 1811. Se desarrolla una relación también muy particular entre “la abuela y su nieta” porque la nieta no pierde la perspectiva de que proviene del año 2011 y sus incursiones dialógicas develan la cultura, las costumbres y hasta la moda actual. Situación que de alguna manera alarma a la abuela pues piensa que su nieta está enferma o en estado de alucinación.

Sin embargo, este mecanismo creativo del autor Nelson Aguilera apunta hacia una práctica semiótica comparativa y transformativa. Comparativa porque desde ese permanente diálogo, que se constituye en la base de la secuencia de la progresión de la narración, el lector va de un mundo a otro, contextualizado en dos épocas, a través de simbolizaciones, alusiones y referencias intertextuales ancladas más que nada en los conocimientos enciclopédicos de cualquier paraguayo. De ahí la presencia dialógica de la que habla Bajtín. La coexistencia de conocimientos de historia de un hablante escolarizado paraguayo con la (trans) cultura actual producen el efecto de vaivén, de la que hablamos con anterioridad. La irrupción de la voz de la tortuga está cruzada y mediatizada por  las costumbres, progresos edilicios, modas actuales, extranjerismos, etc. que forman parte de nuestra actual identidad (¿?) y el lector, sin proponérselo, realiza una comparación histórica de la que puede sacar sus propias conclusiones. Y transformativa, porque los argumentos de los enunciados manifiestan una visión del mundo del narrador, crítico y cuestionador de ciertos acontecimientos políticos y sociales actuales que preocupan a todo paraguayo.

¿Qué efectos produce en la recepción textual esta polifonía enunciativa o mejor dicho estas operaciones discursivas de intertextualidad, mediante las cuales el lector puede discriminar con facilidad las referencias a un hecho histórico puntual en ambas obras?

En primer lugar, podemos señalar que los resultados son de similitudes y coincidencias no premeditadas. Estas similitudes y coincidencias se dan a partir de la selección del tema, el hecho histórico puntual,  y el viaje a través del tiempo como hilo conductor y mecanismo de creación literaria que principalmente provienen de la selección realizada por ambos autores de un mismo extratexto: la narración histórica de la noche y madrugada de la revolución de la independencia del Paraguay.

Señalemos algunas coincidencias y similitudes; la noche del 14 de mayo de 1811; la idea libertaria de los próceres acuñada en la expresión “Independencia o muerte”; nombres reales de personajes históricos como Manuel Belgrano, Pedro Juan Caballero, Dr. Francia, el Gobernador Velazco, Fernando de la Mora, la familia Martínez Saenz y otros que tuvieron  protagonismo en la gesta de la independencia nacional; los lugares históricos tales como la Casa de la Independencia, la plaza, la Catedral, el trazado particular de las angostas calles asuncenas, etc.; el contexto físico-social-cultural propio de la época: el viento frío del sur, las vestimentas de los parroquianos y de los próceres, las campanadas de la catedral anunciando la independencia, las costumbres alimenticias de la época, etc. Todos estos elementos se convierten en tropos literarios en las dos obras analizadas porque son datos históricos narrados por los historiadores paraguayos y por la tradición oral que pertenecen al acervo cultural paraguayo, y no a un escritor en particular.

Podemos corroborar aquí la originalidad y la creatividad en cada obra literaria. La misma intertextualidad interior de cada una de las obras analizadas, no actúa en desmedro de la validez en la plasmación de una obra literaria novelesca-poética original, sino por el contrario, hace ver al lector que la palabra, como palabra dialógica que es, puede llevar al escritor a recorrer intrincados mundos de pensamiento y creación. La relevancia de la palabra dialógica logra mostrar las posibilidades de creación de que dispone el escritor pueden hasta ser infinitas. Así lo vemos, en la mayoría de las obras literarias universales.

En definitiva,  ambos escritores han acudido al mismo intertexto como recurso de creación literaria pero desde diferentes perspectivas creativas y diferentes recursos: María Eugenia Garay ha optado por el mecanismo de la citación, es decir, la inserción en el texto propio de citas históricas, fragmentos breves, anécdotas, versos y hasta fotografías pertenecientes a otros textos que cumplen diversas funciones; homenajes a autores citados, reconocimiento, y tal vez “guiños” hechos al lector para orientar la interpretación del texto. Nelson Aguilera, hace lo propio; la utilización del recurso de la alusión,  trabajado desde la incorporación de los datos históricos en diálogos ingenuos e inocentes, puestos como parlamento de una tortuga y su “abuela”, en una relación familiar, cariñosa y de curiosidad propia de los niños.

Con este análisis queremos demostrar que la intertextualidad, una vez más, cumple con los axiomas: “La literatura se nutre esencialmente de literatura”. “Todo discurso se nutre de  textos anteriores de variada procedencia”. La intertextualidad no es plagio.

  • Magíster en Ciencias del Lenguaje y Abogada: Celeste Fleitas Guirland.
  • Especialista en Análisis del discurso y Licenciada en Letras:  Mirta González de Piris Da Motta.

PUNTOS DE PERICIA Obras: “Karumbita la patriota” de Nelson Aguilera “Un viaje fantástico. El túnel del tiempo” de María Eugenia Garay

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1- Determinar concretamente que es plagio.

Para determinar lo que es plagio, primeramente, recurriremos al Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, en el que claramente explica  que el plagio ocurre cuando una persona copia obras ajenas dándolas como propias. Es el arrebato de la propiedad intelectual de un creador y se realiza de mala fe y con deseos de dañar el trabajo del autor.

En segundo lugar, se entiende como plagio la copia literal del trabajo de otra persona sin darle el crédito que le corresponde,  obviando concientemente citarla como autor del trabajo plagiado.

 

2-    Determinar qué aspectos deben tenerse en cuenta para determinar que una obra literaria fue plagiada.

Es muy difícil decir que una obra literaria sea copia de otra sin hacer un profundo estudio estilístico de las obras. Para ello de debe realizar un meticuloso análisis del discurso que los autores hayan producido.  Además, se deben considerar los géneros literarios en cuestión, las características psicológicas y espirituales de los personajes, la intencionalidad del autor, los lugares donde ocurren la acción, la trama y el argumento de las obras, la tradición literaria, la intertextualidad, los arquetipos, el conteo de palabras, estructuras, párrafos etc.

A todo esto hay que agregar diciendo  que debe haber igualdad total  entre las obras o partes de las obras plagiadas. Esta igualdad debe darse en palabras, estructuras sintácticas y argumentales. La coincidencia de temas o ideas no puede ser considerada plagio porque las ideas en Literatura son las mismas desde los inicios de la civilización occidental.

Debemos tener en cuenta que Homero, con sus obras La Iliada y la Odisea, funda los temas de la literatura. A partir de aquí los escritores de todos los tiempos y de todos los lugares han trabajado los mismos temas pero cada uno fue dándole su propio enfoque, el cual es la esencia de la creación literaria.

Así,  temas como el amor, la libertad, el uso y el abuso del poder, el viaje, la vida y la muerte, el contacto de culturas, la naturaleza, lo trascendente y otros temas existieron a lo largo de la historia del ser humano sobre el planeta. La originalidad del escritor no radica en la selección del tema o de las ideas universales, sino en su capacidad estratégica para presentar la idea de una manera creativa y nueva.

3- Determinar si los títulos de ambas obras son iguales. Y en ambos casos ¿Por qué?

El título de la obra de la Sra. Garay  es “El túnel del tiempo” que no tiene nada de original porque en la historia de la literatura universal este título es recurrente.  No sólo la Literatura se valió de él,  sino también el cine y la televisión presentando obras como “Regreso al futuro”, “Viaje  en el tiempo” , “El túnel del tiempo” y  “La máquina del tiempo” (1895)  Este último escrito por H. G. Wells.  Hoy en día existen hasta juegos electrónicos denominados “El túnel del tiempo”.

Por otra parte, “Karumbita la patriota” es un título original considerando el diminutivo castellano “ita” aplicado a la raíz de una palabra guaraní “Karumb” para expresar el tamaño de una tortuga que es patriota. De por sí el título ya es atractivo y despierta la curiosidad del posible lector.

Considerando los títulos de ambas obras, podemos decir que  no existe igualdad ni semejanza alguna entre ambos. A nivel de título no existe plagio.

4- Determinar cuál es el argumento de ambas obras.

a) El argumento de Karumbita la patriota de Nelson Aguilera es como sigue: Karumbita sueña que construye una máquina del tiempo con la niña Anahí y el niño Manuel para ir a presenciar y formar parte de la gesta independentista de mayo de 1811. En ese sueño en el tiempo Karumbita y Manuel se encuentran con personajes históricos como Doña Juana María de Lara, Pedro Juan Cavallero, Dr. Francia, Iturbe, Velasco y varios otros personajes de la época. Presencian la gesta no sólo como testigos, sino también como actores de la misma. Al concretarse la independencia, Karumbita sigue soñando que vuelve con Manuel al 2010, gracias a las maniobras de la máquina del tiempo realizadas por Anahí, justo para su exposición de Historia en el colegio sobre la independencia del Paraguay.

b) El argumento de El túnel del tiempo de María Eugenia Garay consiste en que unos niños, Jerónimo y Rodrigo, en compañía del abuelo César, del mago Paracelso, del científico Einstein, del gato Negrolín, de la lechuza Cleopatra y del perro Nabucodonosor  hacen un viaje en el tiempo con el objetivo de atravesar varias etapas históricas de la vida del hombre y se encuentran con personajes mitológicos, históricos, etc.  A través de los relatos del abuelo César, los niños  conocen la Atlántida de una manera fantástica, pasan por varias aventuras, conocen a Vespurcius, Tarcio, Graco, Araxa. Posteriormente  desembocan en el siglo XVIII del Paraguay para ver la revolución de los Comuneros y posteriormente la revolución de mayo de 1811. Los niños reciben las lecciones de Historia de boca del abuelo César. Son espectadores pero no actores. Las niñas Manolitas y Lucía quienes serían madre y tía de los niños en el futuro no forman parte de la acción.

 

5- Determinar si son iguales los argumentos de ambas obras. Y en ambos casos ¿Por qué?

Los argumentos de ambas obras no son iguales. En Karumbita la patriota la tortuga sueña que ella, Manuel y Anahí  construyen una máquina del tiempo y que van a una fecha específica de 1811. Pero todo es un sueño. En realidad, nunca construyeron ni subieron a una máquina del tiempo.

Sin embargo, en El túnel del tiempo, según los niños Jerónimo y Rodrigo y el abuelo César van a diferentes épocas de la historia de la humanidad para conocer personajes legendarios y  los acontecimientos ocurridos en varios lugares del mundo.  Entre los acontecimientos descriptos también se encuentra la independencia del Paraguay como una de las épocas visitadas.  A cada pregunta de los niños el abuelo responde con largas explicaciones sobre los hechos y personajes de las etapas históricas visitadas.

6- Determinar cual es el tema central de ambas obras.

El tema desarrollado en ambas obras es un tema universal recurrente en la literatura de todos los tiempos y lugares: el viaje a través del tiempo. Este tema se desarrolla en Karumbita la patriota a través del sueño no del viaje en sí al 1811; en  El túnel del tiempo a través de la imaginación se concreta el viaje por varias etapas de la historia universal y nacional.

7- Determinar si son iguales los temas de ambas obras. Y en ambos casos ¿Por qué?

Si bien el tema del viaje en el tiempo es común a ambas obras como a cientos de obras escritas a lo largo de la historia de la literatura universal, ninguno de los dos autores es propietario del mismo porque pertenece al patrimonio cultural de toda la humanidad. Ambos autores lo desarrollan con estrategias literarias diferentes y no de igual manera.  Todo tema deriva de una idea y las ideas no pertenecen a un solo individuo.

8- Determinar quiénes son los personajes de ambas obras.

a) Los personajes de Karumbita la patriota son: Karumbita, la niña Anahí, el niño Manuel, los padres de los niños, los soldados norteamericanos y paraguayos, los miembros de la prensa, Doña Juana María de Lara, la negra Petrona, el indiecito, Iturbe, Pedro Juan Cavallero, Velasco, Doctor Francia, la guardia española.

b) Los personajes  de El túnel del tiempo son: El abuelo César, Jerónimo y Rodrigo. Las niñas Manolita y Lucía. También aparecen el mago Paracelso, el científico Einstein, el gato Negrolín, la lechuza Cleopatra y el perro Nabucodonosor. El abuelo César hace vivir en sus relatos a innumerables personajes míticos, legendarios e históricos no sólo del Paraguay sino también de otros lugares.

9- Determinar qué características físicas, psicológicas y espirituales presentan los personajes de ambas obras.

En este apartado hablaré de los personajes principales debido a la cantidad de personajes presentes.  En El túnel del tiempo encontramos como personajes centrales al abuelo César, ya entrado en años,  amable con sus nietos, muy conocedor de todas las historias del mundo y en especial las del Paraguay. Siempre está dispuesto a contestar todas las preguntas de sus curiosos nietos Rodrigo y Jerónimo, quienes a más de ser muy inteligentes están ávidos por aprender de todo. A los niños se los puede describir como muy despiertos y muy preparados por el tipo de lengua que utilizan. Hablan muy bien el idioma castellano, casi como adultos porque utilizan vocablos muy elevados.

En Karumbita la patriota, el personaje principal es la tortuga Karumbita, que es animada al dársele características humanas ya que habla, piensa, actúa e interactúa con Anahí, con Manuel,  con la negra Petrona, con Doña Juana y con los próceres de la Independencia.  Manuel y Anahí son chicos muy creativos que inventan aparatos y leen bastante. Son muy valientes, y en especial Manuel que arriesga hasta su propia vida para realizar las aventuras independentistas con Karumbita. Doña Juana hace de abuela para Karumbita. Ella es la que lucha para comprender a la tortuga quien constantemente está utilizando vocablos en inglés y palabras pertenecientes al siglo XXI que son desconocidos por la anciana. Luego está la esclava, la  negra Petrona que se caracteriza por ser metida y chismosa.

10-Determinar si son iguales los personajes de ambas obras. Y en ambos casos ¿Por qué?

Los personajes principales de ambas obras son muy diferentes.  La psicología de los mismos también es muy diferente, así como sus características físicas y espirituales. El rol que se le dio a cada personaje está diferenciado por las acciones que realizan. Los personajes de Karumbita la patriota son activos porque forman parte de la gesta libertaria, en cambio los de El túnel del tiempo son pasivos porque sólo escuchan el relato de las diferentes historias de boca del abuelo César, y en muy pocas ocasiones interactúan con los otros personajes.

Los personajes históricos, comunes para ambas obras,  como Cavallero, Iturbe, Francia, Juana María de Lara, la guardia española, Velasco etc., en Karumbita la patriota tienen roles más activos al ser puestos en interacción permanente con los personajes principales. Sin embargo,  en El túnel del tiempo son mencionados en forma referencial solamente como parte de los relatos del abuelo César.

En vista a lo expuesto, podemos afirmar que los personajes construidos por ambos autores no son iguales en absoluto. Cada autor los elaboró con diferentes características físicas, psicológicas y espirituales.

11- Determinar cómo se representa a la mujer en ambas obras.

En El túnel del tiempo en el fragmento analizado (páginas 135 – 207) los personajes femeninos no son los predominantes debido a que los personajes masculinos como  el abuelo César, los niños Rodrigo y Jerónimo son los que intervienen en toda la acción de la obra. Son ellos, los personajes principales, los que hablan sobre algunos personajes femeninos como la princesa Joaquina y Doña Juana María de Lara. A la primera se la presenta como personaje político y a la segunda como una dama misteriosa. La madre de los niños en el futuro, Manolita, y la tía Lucila tienen un rol bastante pasivo en la obra.

En cambio, en Karumbita la patriota el personaje principal Karumbita es femenino y se la presenta como: valiente, inteligente, audaz, simpática y muy astuta. El otro personaje femenino es Anahí, quien es representada como una niña capaz de maniobrar la máquina del tiempo con mucha habilidad. A ella se suma su misma madre que la alienta confiando en ella. Luego está Doña Juana María de Lara a quien se la presenta como una mujer muy inteligente que maneja las cuerdas de la Revolución con mucha astucia y prudencia. Luego está la negra Petrona que refleja a la mujer explotada pero al mismo tiempo estimada por su ama.

La representación de la mujer en Karumbita la patriota es muy diferente de la forma que es retratada en El túnel del tiempo. En Karumbita la patriota la mujer tiene protagonismo en todo, mientras que en El túnel del tiempo se la menciona en forma referencial nada más. No existe ninguna igualdad entre ambas obras en la forma en que los personajes femeninos fueron construidos.

12- Determinar dónde ocurren las acciones en ambas obras.

Las acciones en Karumbita la patriota ocurren en Loma Pytâ, luego cambia a la casa de Doña Juana María de Lara, por las viejas callejas asuncenas, en la Plaza Mayor, en la Catedral, en la casa de la Independencia y en la Casa del Gobernador. En todos estos lugares la acción se realiza en forma dinámica porque la misma narración se encarga de ilustrar estos lugares ficticios e históricos al mismo tiempo. Los mismos no sólo son descriptos físicamente sino que también conllevan las costumbres que la gente tenía en esos lugares, como la vida en el mercado, por ejemplo, o la forma que la gente se comporta en un lugar religioso como la Catedral.

En  El túnel del tiempo la acción ocurre en diferentes lugares como la Atlántida, y en épocas anteriores a la independencia patria. También ocurre en la vieja Asunción cuyos lugares son descriptos por el abuelo César como respuesta a las preguntas de Jerónimo y Rodrigo. Los nombres de los lugares son citados con mucha certeza histórica basándose en documentos  mencionados a pie de página.

13- Determinar si son iguales los lugares donde ocurren las acciones. Y en ambos casos ¿Por qué?

La Atlántida así como los otros lugares visitados por los viajeros en el tiempo son muy diferentes en comparación con los lugares paraguayos mencionados en el texto, y en especial la Asunción de los siglos anteriores de la independencia.

Sin embargo, considerando que tanto Karumbita la patriota como El túnel del tiempo son obras basadas en hechos y personajes históricos, es natural que los autores respeten los lugares donde la vida del Paraguay colonial transcurría diariamente. Ninguno de los dos podría alterar los lugares, los hechos ni los acontecimientos históricos debido a que el objetivo de ambas obras era enseñar la historia del Paraguay en un tiempo y espacio determinados.

14- Determinar cuándo ocurren las acciones en ambas obras.

A partir de la lectura de Karumbita la patriota el lector se ubica en dos tiempos paralelos. El primer tiempo es el de mayo del 2010 (año de publicación del libro), un año antes del Bicentenario. En este tiempo se observa el sueño de Karumbita de  construir la máquina del tiempo que los llevaría al 1811, la preocupación de Anahí de traerlos de vuelta, la presencia  de la prensa, de los soldados norteamericanos y paraguayos en la casa de Anahí, el aliento de sus padres para hacer funcionar la máquina etc.  Y el otro tiempo paralelo que en contrapunto va apareciendo en la obra es la época del 1811,  y en especial los días 14 y 15 de mayo. En esta etapa es que ocurre todo el preparativo de la Revolución, la presencia de Karumbita en la casa de Doña Juana María de Lara, en la Catedral, en la Casa del Gobernador y en la Plaza Mayor el día de la independencia patria.

En cambio, en El túnel del tiempo no existe esa dualidad temporal como en Karumbita la patriota. El abuelo César y los niños Jerónimo y Rodrigo, elmago Paracelso, el científico Einstein etc.  van pasando por varios tiempos hasta llegar  al 1811 para presenciar la gesta libertaria. No regresan al 2010 o al 2005 (año en que fue escrito el libro).

15- Determinar si son iguales los tiempos en que ocurren las acciones. Y en ambos casos ¿Por qué?

Los tiempos construidos en ambas obras son diferentes porque Karumbita la patriota presenta dos tiempos en contrapunto (2010 y 1811), mientras que El túnel del tiempo presenta no solamente la época de la independencia sino tiempos muchos más lejanos anteriores de 1811. Por lo tanto, aunque haya coincidencia en la fecha histórica de la independencia del Paraguay, que no puede ser modificada bajo ningún sentido por ninguno de los escritores, existe una diferencia sustancial respecto al tiempo y a la estructura temporal desarrollado en Karumbita la patriota en comparación con El túnel del tiempo. No hay plagio de la estructura temporal en ningún sentido.

16- Determinar cuáles son los datos históricos coincidentes en ambas obras.

Las obras basadas en la historia de cualquier pueblo siempre tendrán coincidencias porque los datos, hechos, lugares y personajes no pueden ni deben ser modificados si su intención es didáctica. Aunque hay muchos datos históricos presentes en “El túnel del tiempo” como el hundimiento de la Atlántida, la conquista del Río de la Plata, la Revolución de los Comuneros, la presencia de los jesuitas en el Paraguay, etc., que no aparecen en “Karumbita la patriota”. Todos estos datos son anteriores a la independencia del Paraguay.

En cuanto a la independencia patria, ambas obras pretenden enseñar la historia de la independencia a los niños.  Además, ambos autores consultaron los textos históricos que se hallan en el mercado paraguayo, por lo tanto hay datos coincidentes como: el santo y seña de los patriotas,  la intimación de Iturbe, los cañonazos el 15 de mayo, la rendición de Velasco, la entrega de las flores a Pedro Juan Cavallero, la algarabía de la gente, las campanadas, la vestimenta de la gente, las diferentes clases sociales, las costumbres de la época etc. , que pertenecen al patrimonio cultural paraguayo y no a un autor en particular. Además, todos estos datos se encuentran en todos los libros de Historia del Paraguay.  Las coincidencias históricas no son consideradas plagio.

17- Determinar cómo se refleja la intertextualidad de datos históricos en ambas obras.

Todos los escritores son productos de sus lecturas, y estas lecturas  fueron incorporándose a su lenguaje, a su discurso y a su cosmovisión, los cuales se reflejan en sus obras. A esta relación directa o indirecta es lo que se denomina INTERTEXTUALIDAD.

La intertextualidad es un fenómeno literario, pero jamás puede ser considerada como un plagio. El plagio es la copia consciente de otra obra. Sin embargo, la intertextualidad es el producto de un diálogo creativo y transformador entre los textos para dar origen a otro texto. Después de todo, si esto no ocurriera no existirían libros en el mundo porque todos los libros son productos de la intertextualidad.

En la literatura paraguaya tenemos varios casos:

Tema Autores Obras Observaciones
a) La explotación del hombre.
  • Rafael Barret
  • Augusto Roa Bastos
  • Germinal
  • Exodo (Hijo de Hombre)
La historia de los mensú en los yerbales del Alto Paraná.
b) La guerra
  • Helio Vera
  • Guido R. Alcalá.
  • Destinadas (en Angola)
  • Residentas, Destinadas y Traidoras.
La situación de las mujeres durante la Guerra Grande.
c) La locura
  • Rafael Barret
  • M. O. Guerrero
  • La loca (cuento)
  • Loca (poema)
 
d) El abuso del poder
  • Renée Ferrer
  • Maybell Lebrón
  • Hugo Rodríguez Alcalá
  • Crónica de una muerte
  • Pancha.
  • Pancha Garmendia intuye su destino
Los escritos de Fidel Maíz o de Aveiro, o de Centurión, o de la tradición oral pueden ser considerados como prototextos sobre la vida de Pancha Garmendia.
e) La mujer
  • Concepción Leyes de Chaves
  • Guido Rodríguez Alcalá.
  • Nelson Aguilera

 

  • Madame Lynch

 

  • El peluquero francés.

 

  • Madame Lynch una reina sin corona.
Varios escritores extranjeros siguen escribiendo sobre Elisa Lynch. El tema es inagotable, pero los personajes, los lugares y los hechos históricos siguen siendo los mismos.
f) La coquetería femenina
  • Rafael Barret
  • Josefina Plá
  • La enamorada
  • Hay q’ arrelarse.
 
g) La madre asesina.
  • Teresa Lamas Carísimo
  • Renée Ferrer
  • Vengadora

 

  • Santa
 
h) La independencia del Paraguay
  • José Luis Appleyard
  • Ramiro Domínguez
  • Guido Rodríguez Alcalá
  • Nelson Aguilera
  • Aquel 1811
  • Cantata Heróica.

 

  • Velazco

 

 

  • Pedro Juan Cavallero
 
i) Los amores del dictador
  • Augusto Roa Bastos
  • Renée Ferrer
  • Madame Sui

 

  • La Querida
 

 

Como ejemplos, estas obras son más que suficientes para dimensionar lo que es intertextualidad. ¿Se plagiaron estos autores? ¿Se denunciaron estos autores? ¿Fueron requisados los libros de estos autores de las editoriales?  ¡Definitivamente no! Cada uno de ellos bebió de la fuente mítica de la Historia para elaborar la trama de sus respectivas obras. Los temas fueron los mismos pero cada autor los desarrolló  con creatividad e ingenio. En este proceso creativo hay elementos que no pueden obviarse como: los personajes históricos, los lugares, el ambiente social y situaciones, que son lugares comunes dentro de la historia paraguaya.  Las coincidencias históricas no significan  plagio.

Nadie es dueño de las ideas. Las mismas son universales y no están aprisionadas dentro de la patente de cualquier escritor. El escritor demuestra su arte en la manera en que las desarrolla. Su genialidad está en el cómo hace su obra literaria. Si un escritor patentara las ideas mataría la creatividad de los otros escritores que quisieren escribir sobre el mismo tema. Esto podría ser un atentado en contra de la Literatura misma.  

En Karumbita la patriota y en El túnel del tiempo esta intertextualidad se da en todo lo referente a datos históricos concernientes a la independencia del Paraguay, que ambos autores consultaron para escribir sus respectivas obras.

Personajes históricos Doña Juana María de Lara, Belgrano, Velazco, Pedro Juan Cavallero, Vicente Ignacio Iturbe, la guardia española,  los Martínez Saénz, Dr. Francia, Fernando de la Mora, la princesa  Carlota etc. ¿Se pueden cambiar estos personajes y reemplazarlos por otros?
Lugares históricos Casa de la Independencia, Casa de Doña Juana, la Catedral, la Casa del Gobernador, la plaza, las callejuelas asuncenas  etc. ¿Se deberían cambiar estos lugares?
Ambiente histórico: Noche y madrugada del 14 y 15 de mayo. Hacía frío,  lloviznaba. ¿Se pueden obviar estas fechas y situaciones?
Situaciones socio -históricas El santo y seña de los patriotas, , la intimación de Iturbe, los cañonazos el 15 de mayo, la rendición de Velasco, la entrega de las flores a Pedro Juan Cavallero, la algarabía de la gente, las campanadas, la vestimenta de la gente, las diferentes clases sociales, las costumbres de la época etc.,etc. Todos estos datos pertenecen a todos los paraguayos y no solamente a un escritor.

 

Para concluir esta parte es importante mencionar que los historiadores de quienes provienen estos datos son: Hipólito Sánchez Quell, Blás Garay.Julio César Chaves, Fulgencio R. Moreno, Efraín Cardozo, Robert B. Cunninghame, Jorge Rubiani, entre otros.

18- Determinar cuál es la trama de ambas obras.

Existe cierta similitud entre trama y argumento, pero me gustaría mostrar como trama las acciones que van tejiendo la historia para diferenciarla de argumento como resumen de la obra.

a) La trama de Karumbita la patriota es la siguiente: Al final de la historia el lector se da cuenta que todo lo relatado en contrapuntos fue el sueño de Karumbita. Dentro de ese sueño se presentan los protagonistas de la historia: Karumbita, Manuel y Anahí. Los dos primeros  se enfrentan a sus antagonistas: la guardia española, Velasco y el poder portugués. El oponente de Anahí es la situación de hacer retornar a Manuel y Karumbita desde el 1811. Entre los ayudantes de Karumbita y Manuel se encuentran los próceres, Doña Juana María de Lara y la negra Petrona. Todos tienen un mismo objetivo: la independencia del Paraguay. Todos logran lo propuesto como Anahí su deseo de hacer retornar a sus amigos. Lástima que todo fue tan sólo un sueño.

b) La trama de El túnel del tiempo es la siguiente: Es el recorrido lineal de los niños Jerónimo y Rodrigo con el abuelo César a través de la imaginación  por diferentes etapas de la historia de la humanidad como metidos en el túnel del tiempo.  Del cataclismo de la Atlántida pasan a conocer varias facetas de la Historia como la conquista del Río de la Plata, la presencia jesuitica en el Paraguaya, la revuelta de los Comuneros etc.,para luego recalar en la Asunción de 1811 el 14 y 15 de mayo. No tienen oponentes, ni ayudantes, ni objetivos que lograr. La narración es lenta y consiste en preguntas de los niños al abuelo César, quien contesta de manera magistral y enciclopédica todos los cuestionamientos históricos requeridos. Los personajes van cambiando de seres mitológicos y legendarios a rebeldes y patriotas de la independencia del Paraguay.

Las respectivas tramas de ambas obras son bien diferentes en forma y en estrategia aplicadas por los dos autores. El trabajo de Aguilera tiene la forma de una narración bien tejida en contrapunto, mientras que la de María Eugenia Garay se presenta como un relato lineal de acontecimientos desconectados entre sí, que se presentan más como parte de un ensayo histórico antes que una narración para niños. No hay plagio a nivel de tramas.

19- Determinar quién es el narrador en ambas obras.

El narrador de Karumbita la patriota es un narrador omnisciente y omnipresente que se encuentra en dos tiempos: en el 2010 y en el 1811. No está bien definido porque se presenta en forma multifacética.

El narrador de El túnel del tiempo tiene poca participación en el relato en sí. El narrador es mayormente el abuelo César.

20- Determinar cuáles son sus características.

El narrador de Karumbita la patriota habla en 3ª persona del singular y ayuda al lector a ubicarse en los lugares donde ocurren las acciones a través de las descripciones que va presentando.  En momentos se mete dentro de los personajes como:  la negra Petrona, Karumbita, Manuel, Doña Juana María de Lara, Anahí etc., para relatarnos de una manera polifónica (diferentes voces)  los acontecimientos que van sucediendo tanto en el 2010 como en 1811.

El narrador de El túnel del tiempo responde las preguntas de los niños con muchos detalles históricos ofreciendo clases magistrales de Historia con un nivel de lengua bastante elevado que podría ser incomprensible, en muchos casos, al  lector niño. Las respuestas dadas por el abuelo César son como ensayos históricos que van presentando los acontecimientos presentes en los textos de Historia.

21- Determinar si son iguales los narradores de ambas obras? Y en ambos casos¿Por qué?

Los narradores son muy diferentes y no hay ni siquiera similitud entre ellos. Los narradores de Karumbita la patriota se presentan en forma polifónica (varias voces) y el narrador de El túnel del tiempo es monofónico (una sola voz).

22- Determinar cuál es la técnica narrativa de ambas obras.

La técnica narrativa utilizada en Karumbita la patriota es la de contrapunto. Salta de un capítulo a otro a diferentes situaciones y tiempos. Así vemos que en unos capítulos la narración se desarrolla en 1811 y en otros en el 2010. Es un juego entre el presente –pasado – presente futuro.

Sin embargo, en  El túnel del tiempo la narración es lineal partiendo de un tiempo determinado y siguiendo cronológicamente los sucesos desde la leyenda de la Atlántida hasta la independencia del Paraguay.

23- Determinar si son iguales las técnicas narrativas de ambas obras.

Las técnicas narrativas utilizadas en ambas obras son totalmente diferentes. No hay ni siquiera puntos de comparación entre ambas. La de Karumbita la patriota es contrapuntística  y la de El túnel del tiempo es lineal.

24- Determinar qué es un arquetipo en Literatura.

Los arquetipos son patrones recurrentes que aparecen una y otra vez en los textos a través de la historia. Los arquetipos se inauguraron en las literaturas primigenias, son como el génesis de la vida misma en la literatura. Existen arquetipos que van pasando de una generación a otra en todas las artes; son como metáforas fijas que se proyectan a lo largo de la existencia del hombre. No son formas nuevas, son solamente formas que se repiten en distintas épocas y en distintos lugares. Son universales. Por ejemplo: los viajes, la lucha del bien y del mal, la libertad, el amor, la transmisión de valores de una generación a otra etc.

Estos arquetipos están en la memoria colectiva de toda sociedad y el artista es el que los intuye y los utiliza para la creación de su obra. No pertenecen a nadie en particular y al mismo tiempo pertenecen a todos.

 

25- Determinar qué arquetipos se hallan presentes en Un viaje fantástico. El túnel del tiempo.

Antes que la autora de El túnel del tiempo escribiera sobre los viajes en el tiempo y que un abuelito contara historias a sus nietos, miles de autores alrededor del mundo en distintas culturas y lenguas ya lo han hecho.

Así, por ejemplo, el arquetipo de los abuelitos contando historias a los niños como símbolos de la entrega de conocimientos de una generación a otra se dio y se sigue dando en todas las literaturas infantiles del mundo Ej Heidi, Caperucita Roja, etc  Y coincidentemente  Monteiro Lobato, escritor brasileño ya  escribió una colección de cuentos llamada “El Minotauro”,  en que una abuela y sus nietos viajaban al pasado juntos.

Esto es exactamente lo que se encuentra en el libro Un viaje fantástico El túnel del tiempo de María Eugenia Garay: el abuelo César  viaja a través del tiempo con sus nietos Jerónimo y Rodrigo. María Eugenia hizo uso de un arquetipo ya utilizado en varias otras literaturas.

 

26- Determinar qué arquetipos se hallan presentes en Karumbita la patriota.

En Karumbita la patriota se presentan los siguientes arquetipos: la lucha por la libertad, el viaje en el tiempo de un niño y la tortuga (solos), el triunfo sobre los opresores, el triunfo de un ideal: la independencia, el esfuerzo mancomunado.

Los arquetipos de ambas obras coinciden en el viaje en el tiempo pero difieren enormemente por todos los otros mencionados previamente. Los arquetipos pertenecen al patrimonio universal de la literatura y son la fuente mítica de todos los escritores, por lo tanto, tampoco hubo plagio ni puede haber a nivel de arquetipos.

27- Determinar cuál es la intencionalidad del autor de Un viaje fantástico. El túnel del tiempo presente en la obra.

Toda obra infanto juvenil tiene la intención de enseñar algo. Ese algo puede ser histórico, filosófico, político, religioso etc. En El túnel del tiempo la autora refleja su intencionalidad de enseñar varias facetas de la historia de la humanidad de una manera descriptiva y meticulosa proveyendo informaciones precisas, bien elaboradas y lo más fehacientes posible. Esto se ve en las notas a pie de página que se encuentran a lo largo de todo el libro. Entre estas informaciones históricas se encuentran: La leyenda de la Atlántida, los Comuneros, la historia de los virreyes y la Revolución de mayo de 1811 en el Paraguay.

28- Determinar cuál es la intencionalidad del autor de Karumbita la patriota presente en la obra.

En Karumbita la patriota no se ve la intencionalidad de enseñar la historia del Paraguay de una manera precisa y exacta. Al ser el personaje principal una tortuga (bien ficcional) ya nos muestra el objetivo del autor: recrear, desarrollar la imaginación y al mismo tiempo enseñar de una manera divertida una etapa de la historia paraguaya.

El escritor no provee datos históricos como un texto de Historia, sino que los utiliza como puntos referenciales para desarrollar su narración. Y en este proceso de creación es natural que mencione situaciones, acontecimientos, lugares, fechas y personajes de la historia nacional.

29- Determinar si son iguales las intencionalidades de los autores. Y en ambos casos ¿Por qué?

No son iguales las intencionalidades. Son bien diferentes al considerar los tipos de textos que ambos autores escribieron. El texto de Aguilera es un cuento largo mucho más ficticio, cuya intencionalidad es divertir y enseñar, de paso, los acontecimientos de mayo de 1811.

El texto de la Garay es más bien un texto histórico, menos ficticio, cuya intencionalidad es enseñar varias facetas de la historia de la humanidad incluyendo  varios de los acontecimientos de la historia del Paraguay.

30- Extraiga de ambas obras 20 oraciones o párrafos iguales y argumente si hubo plagio o no entre las obras.

NO EXISTE NINGUNA ORACIÓN O PÁRRAFO IGUAL EN NINGUNA DE LAS DOS OBRAS. Ambos autores hicieron uso de su creatividad para crear sus propias obras utilizando sus propias estructuras sintácticas de una manera particular y original.

31- Determinar cuál es el estilo utilizado por el autor de El túnel del tiempo.

El estilo utilizado por la autora de El túnel del tiempo es mucho más elaborado que el de Aguilera, porque utiliza un léxico (vocablos) bien elevado y estructuras complejas mucho mejor trabajadas.  Sus párrafos están muy bien estructurados y pulidos. Además, ofrece informaciones de fuentes históricas conocidas citándolas a pie de página en todo momento (48 citas en total). El estilo es más de un ensayo histórico que el de un cuento para niños.

32- Determinar cuál es el estilo utilizado por el autor de Karumbita la patriota.

El estilo utilizado por Aguilera es mucho más sencillo que el de la Garay. Aguilera elabora sus párrafos con mucha simplicidad considerando que sus lectores son niños de 8 a 11 años, cuyo vocabulario no está aún muy desarrollado para comprender palabras muy cultas.

Las estructuras sintácticas son simples, claras y bien fluidas. Además, la obra tiene mucho ritmo y dinamismo porque es una narración de aventuras para niños. Tiene mucho diálogo, lo cual permitiría llevarla al teatro sin mayores modificaciones.

33- Determinar si son iguales los estilos de ambos autores. Y en ambos casos ¿Por qué? ¿En qué?

Los estilos de ambos autores no son iguales. El estilo de María Eugenia Garay es mucho más complejo, depurado y estructurado, propio de un documento histórico; el de Nelson Aguilera es mucho más sencillo y ameno, estilo propio de las narraciones infantiles.

 

Conclusión.

Habiendo analizado las obras “Un viaje fantástico –  El túnel del Tiempo” de María Eugenia Garay y “Karumbita la patriota” de Nelson Aguilera en base a los puntos de pericia que me fueron entregados por las autoridades pertinentes, concluyo diciendo: QUE NO HAY PLAGIO NI ARGUMENTAL, NI ESTILÍSTICO DE NINGÚN TIPO ENTRE LAS OBRAS CITADAS PREVIAMENTE. La psicología de los personajes, la forma de presentar los  hechos, situaciones, lugares, tiempo, narradores, las técnicas narrativas la representación de la mujer y los estilos difieren TOTALMENTE ENTRE AMBAS OBRAS. NO SE HA OBSERVADO NINGUNA ORACIÓN O PÁRRAFO IGUAL ENTRE AMBAS OBRAS.

Y que debido a los arquetipos propios de la literatura y a la  intertextualidad de textos históricos consultados por ambos autores se reflejan coincidencias, no igualdades,  en el tratamiento del tema de la independencia del Paraguay y de los viajes en el tiempo,  que no son propiedad de ninguno de los autores involucrados en este análisis, sino que son patrimonio cultural universal de la humanidad. 

ANALISIS TÉCNICO DE LAS OBRAS “EL TUNEL DEL TIEMPO” de María Eugenia Garay y “KARUMBITA LA PATRIOTA” de Nelson Aguilera

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Preliminar

 

Por intermedio del presente instrumento se realizará un análisis técnico legal y literario comparativo entre las obras “EL TUNEL DEL TIEMPO” de autoría de la Sra. María Eugenia Garay y “KARUMBITA LA PATRIOTA” cuyo autor es el Sr. Nelson Aguilera.

La finalidad del presente informe es dictaminar respecto de la existencia o no de violación de derechos autorales de la segunda de las obras mencionadas, respecto de la primera.

Para ello se realizó el estudio pormenorizado de ambas obras, formulando una comparación entre ellas, para develar la existencia de posibles violaciones de derechos autorales.

Es importante destacar que previo adentrarnos a la realización de un dictamen pericial, es preciso clarificar al máximo su proposición o finalidad. El planteamiento que aquí y ahora se propone basándose en una estructura dialéctica diferencia ciertos “considerandos” o hechos incontrovertibles de preguntas precisas sobre la controversia.

En los estudios que se realizan sobre propiedad intelectual y derechos de autor, adquiere una singular trascendencia a los fines de dilucidar los hechos controvertidos la prueba o informe “pericial”, el informe de un técnico legal que ilustre al Tribunal en la apreciación de los hechos.

 

Antecedentes de los Derechos de Autor

La propiedad intelectual y la industrial están integradas por una serie de derechos de carácter personal y/o patrimonial que atribuyen al autor y a otros titulares la disposición y explotación de sus obras. Protege las creaciones originales literarias, artísticas o científicas expresadas en cualquier medio (libros, escritos, composiciones musicales, obras dramáticas, coreografías, obras audiovisuales, esculturas, obras pictóricas, planos, maquetas, mapas, fotografías, programas de ordenador y bases de datos). También protege las interpretaciones artísticas, los fonogramas, las grabaciones audiovisuales y las emisiones de radiodifusión. (Viñals y Puente, Diccionario Jurídico-pericial del documento escrito, 2006).

Al momento de determinar si una obra literaria o artística es protegible por las normas que regulan los derechos de autor, es vital que la misma constituya una creación humana, exteriorizada y original, requisitos todos ellos que deberá probar y acreditar quien alegue que se trata de una obra protegible.

En términos generales, y de acuerdo con la doctrina y jurisprudencia imperante en distintos Tribunales, tanto los que aplican el denominado “derecho continental”, como los que regulan su actividad en el denominado “common law”, la originalidad puede apreciarse tanto en los términos objetivos (novedad) como en los subjetivos (que podríamos denominar como reflejo de la personalidad del autor). Para que una creación intelectual sea considerada como obra protegida, debe identificarse con la novedad objetiva radicada en la concepción. Lo decisivo a estos efectos es que la obra en cuestión, incorpore la nota de singularidad, lo que exige un cierto nivel o altura creativa, materializada con alguna nota de novedad creativa, con independencia de su calidad o mérito artístico.

La propiedad intelectual tuvo su génesis en el mismo momento en que nacieron los autores, poetas o literatos, en definitiva todos aquellos que escribían o brindaban un discurso por el cual se hicieran responsables de sus palabras. Desde la condena que hacía Heráclito de Efeso, a las enseñanzas brindadas por Pitágoras de Samos al sostener que éste era solamente un “reader digest” de preceptos ajenos, pasando por  toda una serie de escritores medievales que veían su obra condenada no fundamentalmente por su contenido en sí, sino por rastros y huellas de otros autores no autorizados, descubiertas por la inquisidores entrometidos a la arqueología y a la genética textual; siempre el tema de los derechos de autor y el plagio en especial ha generado un gran interés tanto en el terreno literario como en el legal.

Un ejemplo no tan actual, pero de plena vigencia se produjo cuando en  fue cuando en el año 1614 aparece en escena el “Quijote de Avellaneda”. En ese momento Miguel de Cervantes Saavedra, reacciona como sostiene Milan Kundera en su última obra El Telón, exactamente como reaccionaría un escritor moderno. Acusa a Avellaneda de ladrón y reclama para sí la paternidad exclusiva de la obra. Todavía estamos lejos de una reclamación moderna de daños y perjuicios, es decir, Cervantes no solicita el secuestro de la obra parásita, ni una indemnización, todo lo más se limita a una diatriba en el prólogo de la segunda parte del Quijote, aunque sabemos que la existencia de la obra de Avellaneda le condujo a modificar el rumbo del caballero por la novela y a un encuentro inesperado e intertextual en el transcurso de la misma.

También se ha sostenido que no es casualidad que Enmanuel Kant en el “Siglo de las Luces”, definiera la naturaleza de la obra artística como original e inalienable al sujeto productor del discurso artístico. Con pocos años de diferencia, durante la Revolución Francesa, Beaumarchais reclamaría la primacía de los autores (dramaturgos) sobre impresores, comediantes y propietarios de teatros, quienes hasta la fecha se habían permitido alterar, imitar y representar infinitamente la obra ajena. De igual modo, impresor, actor y autor por igual respondían ante la justicia por la obra hecha pública. La Revolución Francesa, movimiento universalista por excelencia, abre el camino para una unificación de las posturas jurídicas en el mundo occidental. La Globalización ha hecho el resto. Tanto el GATT, la OMC, como también la UNESCO y la OMPI, han obtenido la adhesión de la totalidad de naciones con representación en la escena internacional. Una unanimidad pocas veces alcanzada en las relaciones internacionales.

La homologación progresiva del marco jurídico paralela a la globalización de mercados también ha afectado a los “bienes culturales”. Desde finales del siglo XIX, esta unificación interestatal se ha concretado en la firma de varios tratados y convenciones internacionales. Países en teoría enfrentados en el plano ideológico no han tenido reparos en llegar a acuerdos en materia de Propiedad Intelectual (por ejemplo la antigua Unión Socialista de Repúblicas Soviéticas y la actual República Popular de China).

Definición del Término “Plagio”

La Real Academia Española lo define como la acción o efecto de plagiar, que es a su vez “copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias”[i].

El diccionario francés Robert, habla de una “imitación no reconocida” y de “copiar a un autor y atribuirse indebidamente pasajes de su obra”.

Mientras que el diccionario inglés Oxford, lo define como la “copia de una obra o de una idea ajenas y su presentación como propias”.                                          No obstante ello, la definición, alcance y extensión del término plagio, continúa aún en debate. La ambigüedad en la definición de “plagio” se ve reflejada incluso en el discurso jurídico, pese a ser una aspiración idealista a una definición evidente, universal y unívoca de la Propiedad Intelectual y del caso delictivo de “plagio”, una modalidad discursiva que a priori exige una jerarquía de interpretación. Este fenómeno paradójico se traduce, en el ámbito judicial, en sentencias contradictorias y acusaciones que se archivan o culminan en una sentencia condenatoria para hechos similares.

Intentado lograr una unificación sobre la terminología, respecto de las cuestiones que no se encuentran controvertidas, Virgilio Latorre[ii] nos brinda una correcta definición al sostener que el plagio constituye el más grave atentado al derecho de autor, pues en esencia significa desconocer la paternidad del autor, y por consiguiente, la relación que le une con la obra sustrayéndole a todo conocimiento e ignorándole toda aportación creativa”.

                                   Pero como bien sostiene Antequera Parilli[iii], el derecho de autor no otorga monopolio sobre las ideas. Lo que protege la legislación autoral, es el ropaje con el que se visten las ideas, es decir, la impronta del autor contenida en la forma de expresión de la idea. Es por esto que es de vital importancia distinguir cuando se ha tratado de un plagio propiamente dicho, o  por el contrario, cuando el autor se ha inspirado en ideas o situaciones preexistentes.

Pasando al concepto mas legal del “plagio” es de destacar que no existe unanimidad, en como y con que alcance debe ser definida la figura. Sostiene Algardi  que no existe un concepto jurídico de plagio lo suficientemente preciso y unívoco, debido a la dificultad para determinar los límites de la noción jurídica y extrajurídica de lo ilícito.

Pedro Balbuena en un minucioso trabajo[iv], en asuntos de definiciones y concepciones acerca de cómo debe ser entendido el plagio, la jurisprudencia no se ha quedado atrás. Mediante decisión de fecha 27 de abril de 1978, el Tribunal Supremo Español señalo que: “Hay plagio cuando se suprime y prescinde del creador de la obra poniendo a otro en su lugar, siendo la persona más que la cosa que sufre el atentado perpetrado por el plagiario, al ser esa personalidad la que desaparece, permaneciendo la obra más o menos incólume”

Y, mediante sentencia de fecha 13 de febrero de 1984, el mismo Tribunal de España sostuvo que: “También hay plagio cuando se trata de copiar la idea original o auténtica de una manera servil o falsificada de forma que induzca a error sobre la autenticidad o imitación, haciéndolo de modo parcial o total, y efectuando una suplantación para presentar como propia una obra ajena y aprovecharse de la firma inédita e intelectual de su autor”.

La jurisprudencia de los Tribunales de la República Argentina, han brindado también claras definiciones al respecto al sostener que: “El plagio consiste en hacer que aparezca como propio lo que pertenece a otros, siendo la mala fe, o sea el dolo inherente al acto realizado y el daño producido, el arrebatar esa propiedad intelectual[v]

                                   “Hay plagio todas las veces que un autor toma alguna cosa, que es propiamente la invención de otro y procura hacerla pasar por suya. Puede ser un elemento de fondo o de forma, una situación, un desarrollo, una simple frase. La extensión y el objeto de la copia no se consideran.[vi]

Simplificando podemos decir sin temor al error que el plagio consiste en la usurpación o atribución ilegítima de la autoría sobre una creación artística o científica ajena, ya sea total o parcial, literal o en esencia.

 

Protección de los Derechos de Autor

La profesora Delia Lipzyc declara que es necesario para que se produzca la protección de los derechos de autor, que se configuren las siguientes condiciones: “a) Que se trate de una obra protegida(…) b) Que la utilización no se halla efectuado al amparo de una limitación del derecho(…); c) Que el plazo de protección se encuentre vigente (…) d) Que la conducta del agente se adecúe a una figura típicamente incriminada (…) e) La existencia de dolo en el agente (…)”

En lo que al delito de plagio se refiere, la doctrina y jurisprudencia sostiene que para que se configure la acción, se requiere que concurran las siguientes condiciones: a) Usurpación de la paternidad; b) La ausencia de consentimiento del autor; c) La divulgación y d) El elemento intencional o dolo.

Analizaremos a continuación las características precedentemente descriptas como requisitos para que proceda la configuración del plagio respecto de una obra literaria.

a)      Usurpación de la Paternidad        

 

Para que exista protección de una obra literaria o artística, es indispensable que ella puede ser claramente distinguida de otras creaciones similares. Al mismo tiempo, en ella debe revelarse la impronta del autor, es decir, la personalidad de su creador.

Como sostiene en su artículo Pedro Balbuena, Baylos Corroza nos brinda una adecuada posición sobre el particular, al sostener que: “La originalidad no quiere decir otra cosa sino que la obra pertenezca efectivamente al autor; que sea obra suya y no copia de la obra de otro. Porque en la propiedad intelectual la creación no se contempla como aportación del autor al acervo de las creaciones anteriormente existentes, de modo que venga a incrementarlo, mejorándolo, lo que explicaría el valor que en la obra habría de representar ser nueva[vii]].

Lo que determina la existencia o no de plagio, es la ausencia de originalidad. Consideramos este elemento como vital para el informe, ya que desde ya nos anticipamos a sostener que del análisis pormenorizado de las obras, no se advierte este elemento que permite sostener el plagio.

En efecto como sostiene Delgado Porras, este elemento de la infracción se verifica “como un apoderamiento ideal de una obra ajena bien haciéndola pasar como propia, bien utilizando los elementos creativos de aquella para la elaboración de la obra ilegítima[viii].

Se considera también que lo esencial para la caracterización del plagio es que haya apropiación de las manifestaciones originales y novedosas, entendidas como resultado de la actividad del espíritu, que evidencian individualidad y creación.[ix]

 

b)      La Ausencia de Consentimiento del Autor

Es evidente que en el caso que exista consentimiento del autor, no existe posibilidad de “plagio”, ya que esa autorización –por los motivos que fuesen- ya que el autor tiene toda la potestad de autorizar la explotación de su obra, de la forma en que mejor entienda corresponder.

 

c)      La Divulgación

Este el un requisito sustancial para que se produzca el fraude que se reprime con el “plagio”. El instrumento objeto de la acción debe ser apto y producir un efecto en el mundo exterior. De manera pues, que el plagio hecho para disfrute personal del plagiario queda fuera de toda persecución.

Por ello que se considera que el plagio es un delito formal. En derecho penal, el delito formal se opone a la figura de delito Material. El primero se encuentra configurado en sus elementos con la realización del tipo de la manera en que figura expresado en la ley. Por el contrario, el delito material, además de la consumación del tipo, el agente debe haber logrado el resultado que se había propuesto. Dado que el delito de plagio se consuma desde que se produjo la divulgación de la obra plagiada, sin importar que el agente haya logrado su cometido, sea este de lucro o de fama. Se trata pues, de un delito formal.[x]

 

El Dolo

El actuar con dolo supone que el agente sabe que comete el hecho y que esta plagiando otra obra. Tratándose de plagio, el agente sabe que suplanta al autor de una obra, entiende que con su hecho se apropia de la forma de expresión del autor, además de que sabe que desea consumar el delito en esas condiciones. Para cometer este delito es necesario que el autor del hecho sepa o pueda saber que la obra que plagió no es suya aunque quizás no sepa de quién es en realidad[xi].

Una interesante definición del tema nos brinda Umberto Eco quien define de esta manera el plagio: “Al producir un Objeto-b que copia completamente o parcialmente un Objeto-a, el Autor-b intenta ocultar la similitud entre los dos Objetos y no busca probar su identidad. Cuando un Pretendiente afirma que los dos objetos son similares, actúa como Juez y no lo afirma para engañar, sino más bien por desvelar la maniobra del Autor-b”. Se apreciará que el énfasis está puesto en la voluntad dolosa del plagiario. Si el dolo desaparece de la ecuación, el plagio se trasforma en pastiche, homenaje, juego intertextual, etc. Los criterios para establecer la autenticidad de una obra literaria no se encuentran en el texto, sino en las convenciones culturales o en la voluntad (interpretable) del Autor; del mismo modo que la falsedad de un enunciado viene dada por la falsedad del contenido de mensaje, no por su dimensión semiótica.

En síntesis, el dolo es requerido para la configuración jurídica del plagio radica en la conciencia del agente de que la obra sobre la cual ha ejecutado el plagio no es suya. Podríamos decir entonces, que la intención se perfecciona con una especie de conciencia en el autor de que la obra que falsea es ajena, que no la ha creado ni le pertenece, independientemente de que no sepa quién es el autor. Esta postura, que parte de la ajenidad de la obra como elemento suficiente para configurar el dolo, en el delito de plagio ha tenido acogida en los tribunales de diversos países[xii].

Sin “dolo” no existe el “plagio”.

 Las Obras                                                                                                                                                             

“EL TÚNEL DEL TIEMPO”

Sintéticamente podemos decir que la obra de María Eugenia Garay ha sido editada en el año 2005 y refiere a una temática de un viaje en el tiempo a la época colonial y con menciones continuas a personajes que fueron protagonistas, por aquel tiempo de la historia del Paraguay.

También utiliza en forma continua, la descripción de lugares, fechas y situaciones históricas vinculadas a la Revolución del Paraguay. Además de ello utiliza el recurso del “viaje en el tiempo”, para trasladar a personas de aquellos tiempos a estos y viceversa.

Concretamente el argumento de la obra es que “la imaginación” de unos pequeños les permite realizar un viaje a través del tiempo, donde recorren distintos lugares para estar presentes en la revolución del 14 de mayo de 1811. Los relatos históricos son puntuales y detallados, pudiendo afirmar claramente que se trata de un “libro de historia”, el cual posee citas y datos muy precisos de los hechos pasados.

“KARUMBITA LA PATRIOTA”

La obra de Nelson Aguilera se publica en el año 2010 y también utiliza el recurso del “viaje en el tiempo” para trasladar a personas y personajes.

La historia se desarrolla, entre los tiempos actuales y lugares, fechas y situaciones históricas vinculadas a la Revolución del Paraguay.

Podemos definir a esta obra como un “cuento”, por el cual se realiza un viaje en el tiempo, pero los relatos sobre hechos históricos no poseen la precisión y profundidad que el libro de Garay.

El Análisis de las Obras

De la lectura de las mismas se desprende clara e indudablemente que las  obras  poseen una temática similar. Este extremo consideramos que no puede ponerse siquiera en duda.

Pero del mismo modo que consideramos eso, también entendemos que no existe plagio de la obra “Karumbita La Patriota” respecto de la “El Túnel del Tiempo”; ya que fundamentalmente la similitud temática que se observa entre ellas, se vincula a hechos, lugares y situaciones históricas que hacen –podríamos decir- al nacimiento del Paraguay como nación soberana.

Respecto a los hechos históricos que ambas narran, el contenido de los mismos resultan similares a cualquier libro de texto o de historia, donde justamente se reproducen los hechos históricos que ocurrieron allá por el 1811 en Paraguay. No se observa ningún hecho novedoso o innovador en ninguna de las obras. Esto es una consideración y descripción objetiva respecto de ambas obras.

Mas allá de la consideración literaria que les pueda corresponder, lo cierto es que los libros bajo análisis se refieren a hechos históricos, cuya inclusión en una obra literaria, no es patrimonio exclusivo de ningún autor, sino que son hechos que se produjeron, que acaecieron y que cualquier persona es libre de narrarlos y relatarlos de la forma que mejor les plazca.

Una diferencia importante es que en la obra de Aguilera el personaje principal –Karumbita- interviene en la historia, conviniendo con personajes históricos, lo cual no se observa en la obra de Garay. En Karumbita, los personajes (la tortuga y Manuel) participan en los hechos históricos, mientras que en El Túnel del Tiempo, son meros testigos o espectadores, con escaso protagonismo en los acontecimientos históricos.

La obra de Garay es como ya dijimos una obra que relata muchas etapas de la historia del Paraguay, es una obra amplia y detallada; mientras que la de Aguilera se centra casi exclusivamente en la Revolución de Mayo.

En ambas obras se menciona –con mayor o menor importancia- a personajes históricos como Juana María Lara, Velazco, Pedro Juan Cavallero, Vicente Iturbe, Fernando de Mora, la Princesa Carlota, entre otros. También se refieren lugares como la Casa de la Independencia, la Casa de Doña Juana, la Plaza, la Catedral, etc.  y hechos históricos como “el santo y seña de los patriotas”, la rendición de Velazco, entre muchos otros.

Pero ante ellos nos preguntamos, la mención y relato de esos hechos históricos, ¿son patrimonio de una obra literaria o son hechos y personajes de la historia del Paraguay? La respuesta es una sola y claramente pueden incluirse en cualquier obra, de cualquier autor sin caer en la figura del plagio.

Es habitual que en los libros de historia (o cuentos de historia) puedan observarse pasajes que relaten hechos similares, esto tiene una sola razón de ser “la historia es una sola”, mas allá de las diferentes interpretaciones que a  determinados hechos históricos pueden dársele.

En efecto, hechos denominados como de público y notorio conocimiento y que se producen por el devenir de la realidad (como son los relatados en las obras bajo estudio), ningún autor posee derechos exclusivos sobre ellos. Sino se llegaría al absurdo de sostener que el primero que escribiera sobre un hecho histórico, vedaría el paso a los siguientes. Claramente si esto se produjera, la gran perjudicada, sería la sociedad en su conjunto.

Si este fuera el razonamiento, sería dable sostener que los autores que en el futuro pienses en escribir un cuento sobre hechos de la historia paraguaya, deberán pedir permiso y pagar regalías a la autora del Túnel del Tiempo. Esto es inaceptable, ya que como hemos sostenido, la historia es “una” y cualquier escritor puede publicarla según su criterio.

Prosiguiendo con el análisis de la obra, referimos que la intención “única” del túnel del tiempo en la obra de Aguilera es viajar al tiempo de los hechos históricos de 1811, mientras que la construcción del viaje en el tiempo de Garay, si bien incluye esa época, lo es entre otros varios destinos.

La utilización del “viaje en el tiempo”, no es original en la obra de la Sra. Garay, sino que existen muchos otros autores que mucho antes lo han transitado. El ejemplo posiblemente mas claro es la obra “La Máquina del Tiempo” de H.G.Wells, que fuera escrita por el año 1895, mucho antes que nacieran los señores Garay y Aguilera.

                                   En el caso de la obra del H.G.Wells, que fuera publicada por primera vez en Londres en el año 1895, fue quien inaugurara la temática del viaje a través del tiempo. Consideramos que no podría decirse que las obras en análisis incurren en plagio de dicha obra.

Este “recurso” podríamos decir, que es muy usado en obras artísticas de distinto género, tales como películas, obras teatrales y televisivas, siendo lo que podríamos denominar un recurso genérico; y por tanto no patrimonio de ningún autor en particular.

El recurso de la transferencia al pasado, que por su esencia es un recurso de género, no se constituye tampoco en un elemento “innovador” ni en la  obra de Garay, ni en la de Aguilera, ya que sostener este extremo generaría que los herederos de H.G. Wells o al mismo Steven Spielberg por su famosa saga Volver al Futuro, podrían reclamarle derechos y regalías a aquellos autores o a todos aquellos que utilicen en sus obras, dichos recursos. Este extremo es inverosímil e inaceptable.

Finalmente destacamos que de la pormenorizada lectura y estudio de las obras realizado, no se observan que el libro “Karumbita la Patriota” existan párrafos siquiera similares, y mucho menos copiados o adulterados o disimulados que originalmente fueran de la obra “El Túnel del Tiempo”.

                                   El estilo literario entre ambas obras es muy diferente y se evidencia a las claras que las mismas, han sido escritas por personas distintas.

La creación original de un escritor, no se evidencia exclusivamente por la elección de un tema, sino por su potencialidad para presentar esta temática de una forma novedosa.

 

Conclusión

Del presente informe técnico legal y literario realizado entre las obras “EL TUNEL DEL TIEMPO” de María Eugenia Garay y “KARUMBITA LA PATRIOTA” de Nelson Aguilera, se arribó a las siguientes conclusiones:

ü  Las obras poseen una temática similar, ya que refieren hechos, protagonistas y situaciones que hacen a la historia del Paraguay.

ü  Ambas obras utilizan el recurso del “viaje en el tiempo” (puntualmente a través de un “túnel del tiempo”), siendo este un recurso genérico y muy utilizado en la literatura universal.

ü  La obra de la Sra. Garay describe mas ampliamente la historia del Paraguay, ya que relata mas cantidad de hechos históricos, mientras que la de autoría del Sr. Aguilera, se circunscribe a un hecho solamente, que en la Revolución de 1811.

ü  Los personajes ficcionados y la participación de ellos en los hechos son absolutamente diferentes, ya que mientras en la obra de Aguilera participan activamente en los hechos históricos, en la obra de Garay  podríamos decir que son meros espectadores o con escasa y puntual participación en los acontecimientos.

ü  La obra de Garay posee mayor información y detalle en los hechos históricos que relata. No existen en ninguna de las obras, hechos históricos novedosos que no surjan de libros o manuales de historia del Paraguay.

ü  La estructura y secuencia narrativa en las obras, se vinculan a los hechos históricos y no al relato literario, que es disímil.

ü  No se advierte la existencia de párrafos siquiera similares, y mucho menos copiados o adulterados o disimulados que originalmente fueran de la obra “El Túnel del Tiempo” el libro “Karumbita la Patriota”.

ü  Se advierte grandes diferencias en el estilo literario de las obras, lo que demuestra a las claras que las obras han sido escritas por diferentes autores.

Por lo expuesto en el presente informe, consideramos los firmantes del presente que no existe elemento alguno que permita inferir que para la realización de la obra “Karumbita La Patriota” su autor Nelson Aguilera, haya plagiado o copiado el libro “El Túnel del Tiempo” de María Eugenia Garay.

 

En la Ciudad de Buenos Aires, República Argentina a los 07 días del mes de marzo de 2011, se suscribe el presente, para ser presentado por ante quien corresponda.

 

 

 

 

Bibliografía Utilizada

ANTEQUERA PARILLI, Ricardo. La Protección Internacional del Derecho de Autor y su

papel en la Promoción de la Actividad Creativa Literaria Musical y Artística. Epi-Ula.

Revista Anual. Año III- No.4 y 5. Merida. 2001-2002.

BAYLOS CORROZA, Hermenegildo. Tratado de Derecho Industrial. Editorial Civitas.

Madrid.1993.

DELGADO PORRAS, A. Panorámica de la protección civil y penal en materia de

propiedad intelectual. Civitas. Madrid. 1988

EMERY, Miguel A. Propiedad Intelectual. Ed. Astrea. Buenos Aires. 1999

LATORRE, Virgilio. Protección Penal del Derecho de Autor. Ed. Tirant lo Blanch.

Valencia. 1994

LEDESMA, Julio C. Derecho Penal Intelectual. Ed. Universidad. Buenos Aires. 1992.

LIPSZYC, Delia.    Derecho de Autor y Derechos Conexos. Editorial

UNESCO/CERLALC/ZAVALIA. Buenos Aires. 1993.

 

Citas


[i] Diccionario de la Lengua Española, vigésima segunda edición.

[ii] “Protección Penal del Derecho de Autor”. Editorial Tirant lo Blanch, Valencia 1994, p. 175.

[iii]“Ricardo. La Protección Internacional del Derecho de Autor y su papel en la Promoción de la Actividad Creativa Literaria Musical y Artística. Epi-Ula. Revista Anual. Año III- No.4 y 5. Merida. 2001-2002.

[iv] “El Plagio como Ilícito Penal” de Pedro Virgilio Balbuena.

[v]  “El Derecho” Tº 56 pag. 344.

[vi] “El Derecho” Tº 48 pag. 394.

[vii] “Tratado de Derecho Industrial”, Hermenegildo Baylos, Ed. Civitas, Madrid, 1993 pag. 27.

[viii] “Panorámica de la protección civil y pena en materia de propiedad intelectual”, Delgado Porras.

[ix] “Propiedad Intelectual” Miguel Angel Emery, Editorial Astrea, 1999, pagina 284.

[x]  Pedro Balbuena, ob. citada.

[xi] Virgilio Latorre, op. Citada pág. 298.

[xii] Pedro Balbuena, ob. citada.

ORIGINALIDAD Y PLAGIO Guido Rodríguez Alcalá

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La originalidad de una obra literaria no consiste en la originalidad del argumento. Muchas obras maestras son recreaciones de obras anteriores.

 

En 1630, el religioso español Tirso de Molina presentó su obra de teatro titulada El burlador de Sevilla y convidado de piedra. El burlador era don Juan Tenorio, quien mató al comendador Gonzalo de Ulloa después de haber seducido a la hija, Ana de Ulloa. El convidado de piedra era la estatua de la víctima, levantada sobre su sepulcro. Por seguir con sus burlas, don Juan invitó a cenar a la estatua, que acudió a la cita y se llevó al infierno al impío don Juan. (De ahí la expresión convidado de piedra para designar una compañía indeseable.) En 1665, el francés Moliere presentó su pieza Don Juan, donde reaparecen el argumento y los personajes de Tirso, incluyendo la estatua. Otro don Juan poco original en la trama es el Don Giovanni de Mozart, donde vemos de nuevo al burlador, a la ultrajada doña Ana y al “hombre de piedra” que se lleva al libertino. No sé cuántos grandes escritores recrearon la leyenda de don Juan Tenorio. A Bernard Shaw le recriminaron el no haberse abordado el tema, y por eso publicó en 1903 Hombre y superhombre, versión inglesa del burlador de Sevilla. En 1953, el suizo Max Frisch publicó Don Juan o el amor a la geometría. Aquí la aparición fantasmagórica de la estatua es una tramoya montada por el propio don Juan para que lo den por muerto y le permitan dedicarse a su verdadera pasión, la geometría. Pretender descalificar a Moliere, a Shaw o a Frisch es ponerse en ridículo. La originalidad de una obra no está en el argumento, sino el modo de desarrollarlo.

El préstamo puede ir más allá del argumento.  En 1928, el alemán Bertolt Brecht estrenó la Ópera de tres centavos, una parodia de la ópera clásica, pues se trata de un conjunto de canciones populares provocativas por la música y la letra. Brecht también quería burlarse de todos los valores sociales convencionales: honra, reputación, moral. Provocó el escándalo que se proponía, pero no fue original. Su obra sigue fielmente el argumento de La opera de los mendigos del inglés John Gay, presentada en 1728 y prohibida por mucho tiempo por irreverente. ¿Puede hablarse de plagio? No. Y conste que Brecht transcribió, sin comillas ni referencias, dos poemas del francés Francois Villon: “Balada de los ahorcados” y “Balada de la gorda Margot” (esta última con música de tango). Era una forma de mostrar poco respeto por la propiedad privada.

Pero no solamente el marxista Brecht utilizó versos ajenos. Lo hizo también el cristiano y devoto poeta inglés T. S. Eliot. En “Una partida de ajedrez” (parte II de Tierra baldía), Eliot dice: “La silla donde estaba sentada, como un mármol bruñido”. Esto nos remite a Antonio y Cleopatra de Shakespeare (escena II, acto II), donde se lee: “La barca donde estaba sentada, como un mármol bruñido” (quitando “silla”, es el mismo verso). En Inglaterra es imposible plagiar a Shakespeare impunemente —cuando de plagio se trata—. Eliot lo sabía, y sólo trataba de poner en práctica su teoría de la intertextualidad: es válido insertar textos clásicos en una obra personal, para realzar lo escrito con la referencia a la tradición. Aun sin mencionar la palabra intertextualidad, otros escritores contemporáneos de Eliot siguieron la misma práctica: entre ellos Brecht, Ezra Pound, Rainer M. Rilke, James Joyce y Wladimir Nabokov. Ningún crítico sensato puede acusarlos de plagio.

Naturalmente, el plagio existe. Según el Diccionario dela RealAcademia, plagiar es: “Copiar en lo esencial obras ajenas, dándolas como propias”. Para combatir el plagio, se ha creado un programa de computadora que permite detectarlo en los textos. (Con este programa se descubrió, por ejemplo, que una obra atribuida  a Shakespeare no era de Shakespeare.) Para evitar imprecisiones o injusticias, es necesario que el Poder Judicial paraguayo tenga y utilice el programa. Caso contrario, la justicia no podrá ser pronta, ni barata, ni segura.

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EL ABOGADO DE ALFAGUARA – BUENOS AIRES- DOCTOR PATRICIO CARBALLES. ESTE DICTAMEN TAMPOCO ACEPTÓ LA FISCALÍA Y SE ENTREGÓ A TIEMPO CON TODOS LOS SELLOS REGLAMENTARIOS DE LOS CONSULADOS.

ANALISIS TÉCNICO DE LAS OBRAS “EL TUNEL DEL TIEMPO” de María Eugenia Garay y “KARUMBITA LA PATRIOTA” de Nelson Aguilera

Preliminar

Por intermedio del presente instrumento se realizará un análisis técnico legal y literario comparativo entre las obras “EL TUNEL DEL TIEMPO” de autoría de la Sra. María Eugenia Garay y “KARUMBITA LA PATRIOTA” cuyo autor es el Sr. Nelson Aguilera.
La finalidad del presente informe es dictaminar respecto de la existencia o no de violación de derechos autorales de la segunda de las obras mencionadas, respecto de la primera.
Para ello se realizó el estudio pormenorizado de ambas obras, formulando una comparación entre ellas, para develar la existencia de posibles violaciones de derechos autorales.
Es importante destacar que previo adentrarnos a la realización de un dictamen pericial, es preciso clarificar al máximo su proposición o finalidad. El planteamiento que aquí y ahora se propone basándose en una estructura dialéctica diferencia ciertos “considerandos” o hechos incontrovertibles de preguntas precisas sobre la controversia.
En los estudios que se realizan sobre propiedad intelectual y derechos de autor, adquiere una singular trascendencia a los fines de dilucidar los hechos controvertidos la prueba o informe “pericial”, el informe de un técnico legal que ilustre al Tribunal en la apreciación de los hechos.

Antecedentes de los Derechos de Autor
La propiedad intelectual y la industrial están integradas por una serie de derechos de carácter personal y/o patrimonial que atribuyen al autor y a otros titulares la disposición y explotación de sus obras. Protege las creaciones originales literarias, artísticas o científicas expresadas en cualquier medio (libros, escritos, composiciones musicales, obras dramáticas, coreografías, obras audiovisuales, esculturas, obras pictóricas, planos, maquetas, mapas, fotografías, programas de ordenador y bases de datos). También protege las interpretaciones artísticas, los fonogramas, las grabaciones audiovisuales y las emisiones de radiodifusión. (Viñals y Puente, Diccionario Jurídico-pericial del documento escrito, 2006).
Al momento de determinar si una obra literaria o artística es protegible por las normas que regulan los derechos de autor, es vital que la misma constituya una creación humana, exteriorizada y original, requisitos todos ellos que deberá probar y acreditar quien alegue que se trata de una obra protegible.
En términos generales, y de acuerdo con la doctrina y jurisprudencia imperante en distintos Tribunales, tanto los que aplican el denominado “derecho continental”, como los que regulan su actividad en el denominado “common law”, la originalidad puede apreciarse tanto en los términos objetivos (novedad) como en los subjetivos (que podríamos denominar como reflejo de la personalidad del autor). Para que una creación intelectual sea considerada como obra protegida, debe identificarse con la novedad objetiva radicada en la concepción. Lo decisivo a estos efectos es que la obra en cuestión, incorpore la nota de singularidad, lo que exige un cierto nivel o altura creativa, materializada con alguna nota de novedad creativa, con independencia de su calidad o mérito artístico.
La propiedad intelectual tuvo su génesis en el mismo momento en que nacieron los autores, poetas o literatos, en definitiva todos aquellos que escribían o brindaban un discurso por el cual se hicieran responsables de sus palabras. Desde la condena que hacía Heráclito de Efeso, a las enseñanzas brindadas por Pitágoras de Samos al sostener que éste era solamente un “reader digest” de preceptos ajenos, pasando por toda una serie de escritores medievales que veían su obra condenada no fundamentalmente por su contenido en sí, sino por rastros y huellas de otros autores no autorizados, descubiertas por la inquisidores entrometidos a la arqueología y a la genética textual; siempre el tema de los derechos de autor y el plagio en especial ha generado un gran interés tanto en el terreno literario como en el legal.
Un ejemplo no tan actual, pero de plena vigencia se produjo cuando en fue cuando en el año 1614 aparece en escena el “Quijote de Avellaneda”. En ese momento Miguel de Cervantes Saavedra, reacciona como sostiene Milan Kundera en su última obra El Telón, exactamente como reaccionaría un escritor moderno. Acusa a Avellaneda de ladrón y reclama para sí la paternidad exclusiva de la obra. Todavía estamos lejos de una reclamación moderna de daños y perjuicios, es decir, Cervantes no solicita el secuestro de la obra parásita, ni una indemnización, todo lo más se limita a una diatriba en el prólogo de la segunda parte del Quijote, aunque sabemos que la existencia de la obra de Avellaneda le condujo a modificar el rumbo del caballero por la novela y a un encuentro inesperado e intertextual en el transcurso de la misma.
También se ha sostenido que no es casualidad que Enmanuel Kant en el “Siglo de las Luces”, definiera la naturaleza de la obra artística como original e inalienable al sujeto productor del discurso artístico. Con pocos años de diferencia, durante la Revolución Francesa, Beaumarchais reclamaría la primacía de los autores (dramaturgos) sobre impresores, comediantes y propietarios de teatros, quienes hasta la fecha se habían permitido alterar, imitar y representar infinitamente la obra ajena. De igual modo, impresor, actor y autor por igual respondían ante la justicia por la obra hecha pública. La Revolución Francesa, movimiento universalista por excelencia, abre el camino para una unificación de las posturas jurídicas en el mundo occidental. La Globalización ha hecho el resto. Tanto el GATT, la OMC, como también la UNESCO y la OMPI, han obtenido la adhesión de la totalidad de naciones con representación en la escena internacional. Una unanimidad pocas veces alcanzada en las relaciones internacionales.
La homologación progresiva del marco jurídico paralela a la globalización de mercados también ha afectado a los “bienes culturales”. Desde finales del siglo XIX, esta unificación interestatal se ha concretado en la firma de varios tratados y convenciones internacionales. Países en teoría enfrentados en el plano ideológico no han tenido reparos en llegar a acuerdos en materia de Propiedad Intelectual (por ejemplo la antigua Unión Socialista de Repúblicas Soviéticas y la actual República Popular de China).
Definición del Término “Plagio”
La Real Academia Española lo define como la acción o efecto de plagiar, que es a su vez “copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias” .
El diccionario francés Robert, habla de una “imitación no reconocida” y de “copiar a un autor y atribuirse indebidamente pasajes de su obra”.
Mientras que el diccionario inglés Oxford, lo define como la “copia de una obra o de una idea ajenas y su presentación como propias”. No obstante ello, la definición, alcance y extensión del término plagio, continúa aún en debate. La ambigüedad en la definición de “plagio” se ve reflejada incluso en el discurso jurídico, pese a ser una aspiración idealista a una definición evidente, universal y unívoca de la Propiedad Intelectual y del caso delictivo de “plagio”, una modalidad discursiva que a priori exige una jerarquía de interpretación. Este fenómeno paradójico se traduce, en el ámbito judicial, en sentencias contradictorias y acusaciones que se archivan o culminan en una sentencia condenatoria para hechos similares.
Intentado lograr una unificación sobre la terminología, respecto de las cuestiones que no se encuentran controvertidas, Virgilio Latorre nos brinda una correcta definición al sostener que “el plagio constituye el más grave atentado al derecho de autor, pues en esencia significa desconocer la paternidad del autor, y por consiguiente, la relación que le une con la obra sustrayéndole a todo conocimiento e ignorándole toda aportación creativa”.
Pero como bien sostiene Antequera Parilli , el derecho de autor no otorga monopolio sobre las ideas. Lo que protege la legislación autoral, es el ropaje con el que se visten las ideas, es decir, la impronta del autor contenida en la forma de expresión de la idea. Es por esto que es de vital importancia distinguir cuando se ha tratado de un plagio propiamente dicho, o por el contrario, cuando el autor se ha inspirado en ideas o situaciones preexistentes.
Pasando al concepto mas legal del “plagio” es de destacar que no existe unanimidad, en como y con que alcance debe ser definida la figura. Sostiene Algardi que no existe un concepto jurídico de plagio lo suficientemente preciso y unívoco, debido a la dificultad para determinar los límites de la noción jurídica y extrajurídica de lo ilícito.
Pedro Balbuena en un minucioso trabajo , en asuntos de definiciones y concepciones acerca de cómo debe ser entendido el plagio, la jurisprudencia no se ha quedado atrás. Mediante decisión de fecha 27 de abril de 1978, el Tribunal Supremo Español señalo que: “Hay plagio cuando se suprime y prescinde del creador de la obra poniendo a otro en su lugar, siendo la persona más que la cosa que sufre el atentado perpetrado por el plagiario, al ser esa personalidad la que desaparece, permaneciendo la obra más o menos incólume”
Y, mediante sentencia de fecha 13 de febrero de 1984, el mismo Tribunal de España sostuvo que: “También hay plagio cuando se trata de copiar la idea original o auténtica de una manera servil o falsificada de forma que induzca a error sobre la autenticidad o imitación, haciéndolo de modo parcial o total, y efectuando una suplantación para presentar como propia una obra ajena y aprovecharse de la firma inédita e intelectual de su autor”.
La jurisprudencia de los Tribunales de la República Argentina, han brindado también claras definiciones al respecto al sostener que: “El plagio consiste en hacer que aparezca como propio lo que pertenece a otros, siendo la mala fe, o sea el dolo inherente al acto realizado y el daño producido, el arrebatar esa propiedad intelectual ”
“Hay plagio todas las veces que un autor toma alguna cosa, que es propiamente la invención de otro y procura hacerla pasar por suya. Puede ser un elemento de fondo o de forma, una situación, un desarrollo, una simple frase. La extensión y el objeto de la copia no se consideran. ”
Simplificando podemos decir sin temor al error que el plagio consiste en la usurpación o atribución ilegítima de la autoría sobre una creación artística o científica ajena, ya sea total o parcial, literal o en esencia.

Protección de los Derechos de Autor
La profesora Delia Lipzyc declara que es necesario para que se produzca la protección de los derechos de autor, que se configuren las siguientes condiciones: “a) Que se trate de una obra protegida(…) b) Que la utilización no se halla efectuado al amparo de una limitación del derecho(…); c) Que el plazo de protección se encuentre vigente (…) d) Que la conducta del agente se adecúe a una figura típicamente incriminada (…) e) La existencia de dolo en el agente (…)”
En lo que al delito de plagio se refiere, la doctrina y jurisprudencia sostiene que para que se configure la acción, se requiere que concurran las siguientes condiciones: a) Usurpación de la paternidad; b) La ausencia de consentimiento del autor; c) La divulgación y d) El elemento intencional o dolo.
Analizaremos a continuación las características precedentemente descriptas como requisitos para que proceda la configuración del plagio respecto de una obra literaria.
a) Usurpación de la Paternidad

Para que exista protección de una obra literaria o artística, es indispensable que ella puede ser claramente distinguida de otras creaciones similares. Al mismo tiempo, en ella debe revelarse la impronta del autor, es decir, la personalidad de su creador.
Como sostiene en su artículo Pedro Balbuena, Baylos Corroza nos brinda una adecuada posición sobre el particular, al sostener que: “La originalidad no quiere decir otra cosa sino que la obra pertenezca efectivamente al autor; que sea obra suya y no copia de la obra de otro. Porque en la propiedad intelectual la creación no se contempla como aportación del autor al acervo de las creaciones anteriormente existentes, de modo que venga a incrementarlo, mejorándolo, lo que explicaría el valor que en la obra habría de representar ser nueva ]”.
Lo que determina la existencia o no de plagio, es la ausencia de originalidad. Consideramos este elemento como vital para el informe, ya que desde ya nos anticipamos a sostener que del análisis pormenorizado de las obras, no se advierte este elemento que permite sostener el plagio.
En efecto como sostiene Delgado Porras, este elemento de la infracción se verifica “como un apoderamiento ideal de una obra ajena bien haciéndola pasar como propia, bien utilizando los elementos creativos de aquella para la elaboración de la obra ilegítima “.
Se considera también que lo esencial para la caracterización del plagio es que haya apropiación de las manifestaciones originales y novedosas, entendidas como resultado de la actividad del espíritu, que evidencian individualidad y creación.

b) La Ausencia de Consentimiento del Autor
Es evidente que en el caso que exista consentimiento del autor, no existe posibilidad de “plagio”, ya que esa autorización –por los motivos que fuesen- ya que el autor tiene toda la potestad de autorizar la explotación de su obra, de la forma en que mejor entienda corresponder.

c) La Divulgación
Este el un requisito sustancial para que se produzca el fraude que se reprime con el “plagio”. El instrumento objeto de la acción debe ser apto y producir un efecto en el mundo exterior. De manera pues, que el plagio hecho para disfrute personal del plagiario queda fuera de toda persecución.
Por ello que se considera que el plagio es un delito formal. En derecho penal, el delito formal se opone a la figura de delito Material. El primero se encuentra configurado en sus elementos con la realización del tipo de la manera en que figura expresado en la ley. Por el contrario, el delito material, además de la consumación del tipo, el agente debe haber logrado el resultado que se había propuesto. Dado que el delito de plagio se consuma desde que se produjo la divulgación de la obra plagiada, sin importar que el agente haya logrado su cometido, sea este de lucro o de fama. Se trata pues, de un delito formal.

El Dolo
El actuar con dolo supone que el agente sabe que comete el hecho y que esta plagiando otra obra. Tratándose de plagio, el agente sabe que suplanta al autor de una obra, entiende que con su hecho se apropia de la forma de expresión del autor, además de que sabe que desea consumar el delito en esas condiciones. Para cometer este delito es necesario que el autor del hecho sepa o pueda saber que la obra que plagió no es suya aunque quizás no sepa de quién es en realidad .
Una interesante definición del tema nos brinda Umberto Eco quien define de esta manera el plagio: “Al producir un Objeto-b que copia completamente o parcialmente un Objeto-a, el Autor-b intenta ocultar la similitud entre los dos Objetos y no busca probar su identidad. Cuando un Pretendiente afirma que los dos objetos son similares, actúa como Juez y no lo afirma para engañar, sino más bien por desvelar la maniobra del Autor-b”. Se apreciará que el énfasis está puesto en la voluntad dolosa del plagiario. Si el dolo desaparece de la ecuación, el plagio se trasforma en pastiche, homenaje, juego intertextual, etc. Los criterios para establecer la autenticidad de una obra literaria no se encuentran en el texto, sino en las convenciones culturales o en la voluntad (interpretable) del Autor; del mismo modo que la falsedad de un enunciado viene dada por la falsedad del contenido de mensaje, no por su dimensión semiótica.
En síntesis, el dolo es requerido para la configuración jurídica del plagio radica en la conciencia del agente de que la obra sobre la cual ha ejecutado el plagio no es suya. Podríamos decir entonces, que la intención se perfecciona con una especie de conciencia en el autor de que la obra que falsea es ajena, que no la ha creado ni le pertenece, independientemente de que no sepa quién es el autor. Esta postura, que parte de la ajenidad de la obra como elemento suficiente para configurar el dolo, en el delito de plagio ha tenido acogida en los tribunales de diversos países .
Sin “dolo” no existe el “plagio”.
Las Obras
“EL TÚNEL DEL TIEMPO”
Sintéticamente podemos decir que la obra de María Eugenia Garay ha sido editada en el año 2005 y refiere a una temática de un viaje en el tiempo a la época colonial y con menciones continuas a personajes que fueron protagonistas, por aquel tiempo de la historia del Paraguay.
También utiliza en forma continua, la descripción de lugares, fechas y situaciones históricas vinculadas a la Revolución del Paraguay. Además de ello utiliza el recurso del “viaje en el tiempo”, para trasladar a personas de aquellos tiempos a estos y viceversa.
Concretamente el argumento de la obra es que “la imaginación” de unos pequeños les permite realizar un viaje a través del tiempo, donde recorren distintos lugares para estar presentes en la revolución del 14 de mayo de 1811. Los relatos históricos son puntuales y detallados, pudiendo afirmar claramente que se trata de un “libro de historia”, el cual posee citas y datos muy precisos de los hechos pasados.
“KARUMBITA LA PATRIOTA”
La obra de Nelson Aguilera se publica en el año 2010 y también utiliza el recurso del “viaje en el tiempo” para trasladar a personas y personajes.
La historia se desarrolla, entre los tiempos actuales y lugares, fechas y situaciones históricas vinculadas a la Revolución del Paraguay.
Podemos definir a esta obra como un “cuento”, por el cual se realiza un viaje en el tiempo, pero los relatos sobre hechos históricos no poseen la precisión y profundidad que el libro de Garay.
El Análisis de las Obras
De la lectura de las mismas se desprende clara e indudablemente que las obras poseen una temática similar. Este extremo consideramos que no puede ponerse siquiera en duda.
Pero del mismo modo que consideramos eso, también entendemos que no existe plagio de la obra “Karumbita La Patriota” respecto de la “El Túnel del Tiempo”; ya que fundamentalmente la similitud temática que se observa entre ellas, se vincula a hechos, lugares y situaciones históricas que hacen –podríamos decir- al nacimiento del Paraguay como nación soberana.
Respecto a los hechos históricos que ambas narran, el contenido de los mismos resultan similares a cualquier libro de texto o de historia, donde justamente se reproducen los hechos históricos que ocurrieron allá por el 1811 en Paraguay. No se observa ningún hecho novedoso o innovador en ninguna de las obras. Esto es una consideración y descripción objetiva respecto de ambas obras.
Mas allá de la consideración literaria que les pueda corresponder, lo cierto es que los libros bajo análisis se refieren a hechos históricos, cuya inclusión en una obra literaria, no es patrimonio exclusivo de ningún autor, sino que son hechos que se produjeron, que acaecieron y que cualquier persona es libre de narrarlos y relatarlos de la forma que mejor les plazca.
Una diferencia importante es que en la obra de Aguilera el personaje principal –Karumbita- interviene en la historia, conviniendo con personajes históricos, lo cual no se observa en la obra de Garay. En Karumbita, los personajes (la tortuga y Manuel) participan en los hechos históricos, mientras que en El Túnel del Tiempo, son meros testigos o espectadores, con escaso protagonismo en los acontecimientos históricos.
La obra de Garay es como ya dijimos una obra que relata muchas etapas de la historia del Paraguay, es una obra amplia y detallada; mientras que la de Aguilera se centra casi exclusivamente en la Revolución de Mayo.
En ambas obras se menciona –con mayor o menor importancia- a personajes históricos como Juana María Lara, Velazco, Pedro Juan Cavallero, Vicente Iturbe, Fernando de Mora, la Princesa Carlota, entre otros. También se refieren lugares como la Casa de la Independencia, la Casa de Doña Juana, la Plaza, la Catedral, etc. y hechos históricos como “el santo y seña de los patriotas”, la rendición de Velazco, entre muchos otros.
Pero ante ellos nos preguntamos, la mención y relato de esos hechos históricos, ¿son patrimonio de una obra literaria o son hechos y personajes de la historia del Paraguay? La respuesta es una sola y claramente pueden incluirse en cualquier obra, de cualquier autor sin caer en la figura del plagio.
Es habitual que en los libros de historia (o cuentos de historia) puedan observarse pasajes que relaten hechos similares, esto tiene una sola razón de ser “la historia es una sola”, mas allá de las diferentes interpretaciones que a determinados hechos históricos pueden dársele.
En efecto, hechos denominados como de público y notorio conocimiento y que se producen por el devenir de la realidad (como son los relatados en las obras bajo estudio), ningún autor posee derechos exclusivos sobre ellos. Sino se llegaría al absurdo de sostener que el primero que escribiera sobre un hecho histórico, vedaría el paso a los siguientes. Claramente si esto se produjera, la gran perjudicada, sería la sociedad en su conjunto.
Si este fuera el razonamiento, sería dable sostener que los autores que en el futuro pienses en escribir un cuento sobre hechos de la historia paraguaya, deberán pedir permiso y pagar regalías a la autora del Túnel del Tiempo. Esto es inaceptable, ya que como hemos sostenido, la historia es “una” y cualquier escritor puede publicarla según su criterio.
Prosiguiendo con el análisis de la obra, referimos que la intención “única” del túnel del tiempo en la obra de Aguilera es viajar al tiempo de los hechos históricos de 1811, mientras que la construcción del viaje en el tiempo de Garay, si bien incluye esa época, lo es entre otros varios destinos.
La utilización del “viaje en el tiempo”, no es original en la obra de la Sra. Garay, sino que existen muchos otros autores que mucho antes lo han transitado. El ejemplo posiblemente mas claro es la obra “La Máquina del Tiempo” de H.G.Wells, que fuera escrita por el año 1895, mucho antes que nacieran los señores Garay y Aguilera.
En el caso de la obra del H.G.Wells, que fuera publicada por primera vez en Londres en el año 1895, fue quien inaugurara la temática del viaje a través del tiempo. Consideramos que no podría decirse que las obras en análisis incurren en plagio de dicha obra.
Este “recurso” podríamos decir, que es muy usado en obras artísticas de distinto género, tales como películas, obras teatrales y televisivas, siendo lo que podríamos denominar un recurso genérico; y por tanto no patrimonio de ningún autor en particular.
El recurso de la transferencia al pasado, que por su esencia es un recurso de género, no se constituye tampoco en un elemento “innovador” ni en la obra de Garay, ni en la de Aguilera, ya que sostener este extremo generaría que los herederos de H.G. Wells o al mismo Steven Spielberg por su famosa saga Volver al Futuro, podrían reclamarle derechos y regalías a aquellos autores o a todos aquellos que utilicen en sus obras, dichos recursos. Este extremo es inverosímil e inaceptable.
Finalmente destacamos que de la pormenorizada lectura y estudio de las obras realizado, no se observan que el libro “Karumbita la Patriota” existan párrafos siquiera similares, y mucho menos copiados o adulterados o disimulados que originalmente fueran de la obra “El Túnel del Tiempo”.
El estilo literario entre ambas obras es muy diferente y se evidencia a las claras que las mismas, han sido escritas por personas distintas.
La creación original de un escritor, no se evidencia exclusivamente por la elección de un tema, sino por su potencialidad para presentar esta temática de una forma novedosa.

Conclusión
Del presente informe técnico legal y literario realizado entre las obras “EL TUNEL DEL TIEMPO” de María Eugenia Garay y “KARUMBITA LA PATRIOTA” de Nelson Aguilera, se arribó a las siguientes conclusiones:
Las obras poseen una temática similar, ya que refieren hechos, protagonistas y situaciones que hacen a la historia del Paraguay.
Ambas obras utilizan el recurso del “viaje en el tiempo” (puntualmente a través de un “túnel del tiempo”), siendo este un recurso genérico y muy utilizado en la literatura universal.
La obra de la Sra. Garay describe mas ampliamente la historia del Paraguay, ya que relata mas cantidad de hechos históricos, mientras que la de autoría del Sr. Aguilera, se circunscribe a un hecho solamente, que en la Revolución de 1811.
Los personajes ficcionados y la participación de ellos en los hechos son absolutamente diferentes, ya que mientras en la obra de Aguilera participan activamente en los hechos históricos, en la obra de Garay podríamos decir que son meros espectadores o con escasa y puntual participación en los acontecimientos.
La obra de Garay posee mayor información y detalle en los hechos históricos que relata. No existen en ninguna de las obras, hechos históricos novedosos que no surjan de libros o manuales de historia del Paraguay.
La estructura y secuencia narrativa en las obras, se vinculan a los hechos históricos y no al relato literario, que es disímil.
No se advierte la existencia de párrafos siquiera similares, y mucho menos copiados o adulterados o disimulados que originalmente fueran de la obra “El Túnel del Tiempo” el libro “Karumbita la Patriota”.
Se advierte grandes diferencias en el estilo literario de las obras, lo que demuestra a las claras que las obras han sido escritas por diferentes autores.
Por lo expuesto en el presente informe, consideramos los firmantes del presente que no existe elemento alguno que permita inferir que para la realización de la obra “Karumbita La Patriota” su autor Nelson Aguilera, haya plagiado o copiado el libro “El Túnel del Tiempo” de María Eugenia Garay.

En la Ciudad de Buenos Aires, República Argentina a los 07 días del mes de marzo de 2011, se suscribe el presente, para ser presentado por ante quien corresponda.

Patricio Carballés – Abogado de Alfaguara Argentina.

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